Alfombras de escalera
Muy comunes en los teatros y casas antiguas, las alfombras de escalera han vuelto a ponerse de moda, seguramente porque se trata de una herramienta muy útil para hacer este espacio un poco más cálido.

En el mercado las encontrarás de todo tipo de materiales, colores y estilos (lana, esterilla, nailon, poliéster, estampadas, con colores vivos, neutros…), así que lo importante a la hora de escogerla es que encaje con el resto de la decoración. Sin embargo, la faceta decorativa de las alfombras de escalera no es la única virtud.

Ventajas

Tener una alfombra en la escalera puede proporcionar una mayor comodidad a tu vida diaria, entre otras cosas porque podrás subir y bajar descalzo en peno invierno. Además, hay que tener en cuenta que el golpe que se da al pisar queda amortiguado gracias al grosos de la alfombra, lo que hace que subir deje de ser pesado. Por otro lado, estos elementos permiten sofocar los ruidos y son una garantía de seguridad, ya que evitan los deslizamientos imprevistos, especialmente cuando los escalones están encerados o son resbaladizos.

Alfombras de escalera

Inconvenientes

Sin embargo, las alfombras de escalera también tienen sus inconvenientes. Por ejemplo, debes tener en cuenta que si cuentas con parquet, los peldaños de madera que hay debajo de la alfombra sufrirán daños, ya que está debe ser instalada con adhesivo, clavos o grapas. Por otro lado, limpiar las alfombras para peldaños puede ser complicado y, además, pueden atrapar olores provenientes de cigarros o mascotas, entre otras fuentes molestas.

Mantenimiento

Lo mejor es que sea un profesional de la decoración quien instale la alfombra. Una vez en su sitio, deberás cuidarla: no debes utilizar nunca una escoba o cepillo de barrer, sino una aspiradora para limpiarla; debes evitar las manchas y, si esto ocurre, utilizar un disolvente específico, producto que podrás adquirir en tiendas especializadas.