Armarios empotrados
Aunque parece que con el paso de los años las tendencias en interiorismo los han dejado un poco de lado, los armarios empotrados han sido siempre uno de los recursos más prácticos para el diseño de los dormitorios.

Se trata de esos armarios integrados directamente entre tres paredes de la habitación, empotrado en el hueco que aparece entre una esquina y otra sobre el fondo de una tercera pared.

Práctico y funcional, este mueble tiene una serie de ventajas y desventajas que debes plantearte a la hora de llevar a cabo una reforma en el hogar. Si quieres decidirte, ¡echa un vistazo a lo que te contamos a continuación!

Ventajas

– Ayuda a mantener más ordenados y despejados los espacios.

– Permiten ganar más espacio visual a la habitación, que no queda aparentemente abarrotada por la amplia estructura de un armario.

– Aprovecha absolutamente todo el espacio que hay entre las esquinas contiguas y también entre el suelo y el techo, si te animas.

– Son más fáciles de mantener puesto que solamente deberemos limpiar y cuidar los espacios interiores, sin necesidad de limpiar como en otros casos las superficies de madera exteriores (a excepción de las puertas).

– Como deberás pedir la ayuda de un carpintero podrás hacerlo completamente a tu medida escogiendo el número de estanterías, cajones, barras, etc. y también el lugar en el que quieres colocarlas.

Inconvenientes

– Debe ser hecho a medida y montado a manos de un profesional; no basta con ir a una gran superficie, comprarlo y atornillarlo nosotros mismos.

– Una vez quede envejezca no solamente debes preocuparte de cambiarlo, sino de hacer toda una reforma.

– Suele ser más caro que un armario tradicional puesto que requiere más trabajo e incluso puede que alguna que otra reforma para adaptarse al particular espacio.