Arreglar paredes con humedad
Puede que te hayas encontrado con el dichoso problema de la humedad en casa: Estropea las paredes, deja un aspecto descuidado a nuestro hogar y, por si no fuera suficiente, trae un horrible olor a las estancias.

Claro está que hay cosas como la humedad exterior que difícilmente podremos controlar, pero como mínimo debemos saber cómo disimularlas. Así que tranquila, porque este problema tiene una solución que disimulará el problema como mínimo durante un tiempo.

Lo primero es conseguir que no filtre el agua, para lo que puedes requerir la ayuda de un profesional. Tras esto ya podrás llevar a cabo la reforma de tu pared. ¿Cómo? Te contamos los pasos.

1.Debes conseguir secar el muro de la humedad que tiene acumulada. Para hacerlo debes mantener el espacio ventilado tantos días y durante tanto tiempo como sea necesario. Si la humedad es tan fuerte que no podría secarse de esta manera, instala un deshumectador eléctrico o absorbentes de humedad.

Ahora debes preparar la superficie de la pared para después poder pintarla; antes que nada, colócate una mascarilla para evitar posibles intoxicaciones o alergias.

2.Limpia la pared con una escoba limpia o un cepillo, lija el muro y extiende un producto antihongos que deberá dejarse secar durante tanto tiempo como indiquen las instrucciones del producto.

3.Rasca la pintura de la pared haciendo especial hincapié en las zonas más afectadas por la humedad, aquellas más bufadas que presentan grietas, bultos y otras imperfecciones.

4.Para llenar los huecos que dejan las grietas deberás aplicar yeso, dejarlo secar y luego también lijarlo para dejar la pared completamente limpia y lisa.

5.Extiende sobre la pared (y especialmente sobre las zonas con más tendencia a verse afectadas) una capa de sellador antihumedad para evitar que vuelva a ocurrir.

6.Una vez la pared se encuentre totalmente seca (y no antes), ya puedes darle el color.