Baños de estilo nórdico
El estilo nórdico tiene cada vez más seguidores en nuestro país y no es de extrañar, porque es un tipo de decoración realmente favorecedora que puede ir acorde con casi cualquier espacio, por muy pequeño que sea. Además, es de lo más funcional, lo que nos viene genial a todos.

Una de las estancias en las que el estilo escandinavo queda genial es el baño, que están realizados completamente en blanco y tienen un estilo despojado y minimalista. Entre las ventajas de este tipo de estilo se encuentra el hecho de que a lo largo del tiempo, no suele cansarnos, siempre tienen una veta de elegancia y dan un aspecto higiénico y ordenado. Además, suelen ser bastante económicos.

Muebles, paredes y suelos

Como te hemos comentado anteriormente, el blanco es el color más utilizado en los baños escandinavos, especialmente en las paredes. En este estilo, se combinan los muebles de madera con lacados blancos. Eso sí, los muebles se mantienen al mínimo, optando mayoritariamente por una consola bajo el lavabo y alguna estantería.

En cuanto al suelo, puede ser de madera o de un color claro, siempre y cuando se encuentre dentro de la gama de los grises.

Baños de estilo nórdico

Duchas

Una de las cosas que más llama la atención de los baños de estilo nórdico son las bañeras y duchas, ya que el agua suele caer directamente en el suelo y se va por un sumidero instalado en él.

Complementos

En este tipo de baños los complementos son los justos y necesarios, priorizando el acero inoxidable, aunque la madera y los elementos naturales también pueden quedar muy bien. En cuanto a los textiles, lo mejor es mantenerlos en tonos blancos y crudos para no llamar la atención.

Sanitarios y grifería

En cuanto a los sanitarios, se mantiene la estética minimalista y el aprovechamiento del espacio se lleva hasta el extremo. Por su parte, la grifería de los baños nórdicos sigue las últimas tendencias en decoración, es decir, es cromada y de líneas rectas.