Baños para familia numerosa
Tener una gran familia es algo precioso pero a la vez también muy complicado, especialmente en lo que al orden y la distribución del hogar se refiere.

Si te encuentras en pleno proceso de reforma del baño familiar y necesitas que te echen una mano toma nota de lo que te contamos, algunos consejos fundamentales para hacer de este espacio un lugar cómodo y práctico sin renunciar a la parte estética.

Para empezar, debes tener en cuenta que las características concretas de tu familia son fundamentales en todo el proceso de decoración, pues evidentemente no será igual un baño para familias con hijos adultos que con pequeños.

Baños para familia numerosa
En este último caso, es evidente que deberás andarte con cuidado en aspectos como los objetos y muebles peligrosos (mantén a raya las esquinas y los enchufes) así como también con que los materiales y el color de mobiliario, paredes y complementos sean a prueba de niños, o lo que es lo mismo, resistentes a manchas, golpes y caídas.

Aunque el revestimiento de las paredes irá a tu gusto, lo cierto es que lo más práctico para estos espacios (especialmente con niños) son los azulejos, fáciles y rápidos de limpiar además de muy estéticos. Busca diseños a la vez sencillos y modernos de aquellos que prevés no pasarán de moda.

El mobiliario es una de las cuestiones fundamentales, y es que con una gran familia hay cierto tipo de licencias que no puedes permitirte. Para empezar deberás olvidarte de los estilos más minimalistas que apenas cuentan con muebles y apostar por los grandes espacios de almacenamiento… ¡Hay demasiadas toallas, cepillos y potingues que guardar de todos!

Si tienes suficiente espacio puedes colocar un doble lavamanos para así evitar que los miembros de la familia se encuentren apretados o tengan que realizar sus hábitos de higiene diarios compartiendo al mismo tiempo el espacio con otra persona. Además, el doble espacio superior supone también más rincón de almacenamiento en la parte inferior.

Por otra parte, el mobiliario debe ser práctico y funcional, con apenas algunos cajones y armarios en los que la organización de los productos debe estar muy bien planificada: Distribuye los productos en el espacio según los ámbitos básicos a los que pertenecen (salud, higiene o belleza). Para ello puedes utilizar los mismos cajones o algunas subcajitas dentro de ellos.
En cuanto al color, con niños no abuses de los blancos (en muebles, paredes, textiles y complementos) si no quieres destrozar la imagen de tu baño en un abrir y cerrar de ojos.