Barniz para el parquet
Aunque el barnizado de parquets es una tarea propia de profesionales, las personas más habilidosas en temas de bricolaje se deciden a hacerlo por ellas mismos.

Entendemos el barnizado como un proceso de acabado común a todo tipo de pavimentos de madera, ya que incluso las tarimas o parquets flotantes acabados en fábrica son susceptibles de rehabilitarse y, por tanto, de barnizarse de nuevo. Consiste en la aplicación de una capa de barniz lo más uniforme posible sobre la superficie lijada y limpia de la madera. Es importante que el barniz tenga una determinada fluidez que permita su extensión con facilidad a toda la superficie. Te damos algunos consejos para que barnices tú mismo el parquet.

Preparación

El primer paso para barnizar un parquet es lijar bien el parquet con lija fina. Después, tendrás que limpiarlo de polvo y secarlo. Para eliminar el polvo lo mejor es utilizar un aspirador, aunque también se puede usar un paño bien húmedo. Es importante que en el momento de barnizar las ventanas estén cerradas y las puertas con rejilla selladas. También conviene sellar con cinta la holgura de la puerta.

Los utensilios necesarios para barnizar son, además del barniz, una brocha específica o un rodillo de pelo corto para esmaltar.

Barniz para el parquet

Aplicar barniz

Una vez preparado el barniz en un cubo limpio y seco, tendrás que aplicarlo en capas finas usando un aplicador tipo rodillo. Eso sí, la primera capa es mejor aplicarla diluida para que no se formen burbujas. Es mejor comenzar por el lugar de la habitación por el que entra la luz para que la superficie que se va a barnizar pueda ser observada durante todo el trabajo.

Tras 20 horas desde la primera capa, deberás lijar de nuevo de modo suave para eliminar lo que la madera ha repelido y tendrás que volver a limpiar y a aspirar. Deberás dar las manos de barniz necesarias, aunque normalmente son 2 o 3. Entre una mano y otra deben pasar un mínimo de 10 horas y un máximo de 48 horas.