Básicos de la habitación infantil
No es la primera vez que te damos consejos para decorar habitaciones infantiles, para adolescentes o para tus jóvenes. Sin embargo, más allá de las cuestiones de estilo debes tener en cuenta que estas habitaciones deben ser confortables y, sobre todo, muy funcionales.

Para que sea así es fundamental que hagas un recuento de los básicos que no pueden faltar en la habitación de tu pequeño independientemente de los metros disponibles en el espacio.

Son los siguientes:

– Cama: No hacía falta ni decirlo, pero no hemos querido dejar de mencionarla no solamente por la necesidad de que la ubiques en el espacio, sino también para recordarte que de la calidad del colchón dependerá también la calidad del descanso de tu pequeño… ¡No escatimes a la hora de escoger!

Básicos de la habitación infantil
– Armario: Aunque en las habitaciones más grandes puede estar destinado solamente a la ropa, en las estancias más pequeñas deberás distribuir el espacio para dar cabida a todo lo necesario: Ropa, zapatos, juguetes, juegos, cosas del colegio, etc. Si tienes espacio suficiente, puedes distribuirlo todo en distintas estanterías y muebles.

– Cajonera: Puede estar de forma independiente o bien integrarse en alguno de los muebles anteriormente mencionados que son los realmente imprescindibles.

– Mesa: De la edad de tu pequeño dependerá que tengas que poner un escritorio común o que puedas utilizar una pequeña mesita con un par de sillas. Hasta los seis años esta última será suficiente, pero conforme tus hijos crecen necesitan un espacio más amplio donde poder dibujar o llevar a cabo las distintas tareas de la escuela. Eso sí, es fundamental que tanto un espacio como el otro tengan algún rincón donde guardar sus útiles de papelería como las hojas o los lápices de color, por ejemplo.

En este sentido, una de las mejores soluciones para las habitaciones infantiles son a nuestro parecer los muebles compactos, aquellos que integran casi todos los elementos anteriores en un espacio bastante reducido: Generalmente, la cama queda a una altura suficiente como para dejar espacio a una cajonera bajo la misma, una estantería en la parte superior y hasta un escritorio en el lateral, por ejemplo.