Cabeceros de tela
Aunque a menudo tengamos la idea de que decorar el hogar es una auténtica ruina, lo cierto es que si sabes buscar bien encontrarás un montón de recursos decorativos ideales para decorar sin apenas gastar dinero.

Ya lo vimos con los paneles de tela para separar espacios o con las preciosas colchas de patchwork hechas con remaches de telas variadas, y hoy nos gustaría acercaros una maravillosa idea para cubrir el cabecero de vuestra cama de una forma original y muy económica.

La idea es comprar solamente la estructura de la cama y el colchón prescindiendo de los tradicionales cabeceros de madera o forja, porque en esta ocasión las telas se convertirán las protagonistas de la pared.

Para hacerlo solo necesitas los materiales esenciales (telas, barras, cola, etc.), un poco de maña y, sobre todo, ¡muchas ganas!

Cabeceros de tela
Escoge la tela que más te guste o que más vaya con el estilo y la personalidad de la estancia. Como sabes, en el mercado hay una inmensa variedad de textiles entre los que elegir, desde los más sencillos hasta los de estilo étnico pasando por las más llamativas telas de distintos estampados y colores en patchwork, por ejemplo.

Corta y remata la tela con un tamaño prácticamente igual que el del colchón (es un cabecero, ¡no un cuadro!) dejando suficiente espacio en la parte superior y en la inferior para poder introducir las barras que permitirán colgarla en la pared.

En este sentido, bastará con una barra de cortina sencilla o con ornamentación a los extremos (incluso puedes reciclarla de las cortinas). Introduce la tela en las barras, cuelga los soportes en la pared y encaja el conjunto sobre la misma… Voilà! Ya has conseguido un precioso cabecero personalizado en unas pocas horas y con muy poco dinero.