Cabeceros originales para la habitación de los niños
Dar un toque original y divertido a una habitación infantil es conseguir una cama especial y no tiene por qué ser algo caro. ¿Cómo? Con un cabecero bonito que le encante, además podrás mantenerlo varios años, el mismo tiempo que el niño quiera mantener el cabecero decorado. Seguramente una vez que el niño crezca y empiece a evolucionar querrá cambiar la decoración por alguna más adolescente, pero mientras habrá disfrutado de un bonito y divertido cabecero durante varios años.

Diferentes formas

A la hora de elegir el cabecero tendrá mucho que ver la personalidad del niño o de la niña. Es buena idea que el motivo del cabecero vaya acompañado también el pie de cama y depende de los gustos del pequeño podrán ser: animales, colores, motivos de la naturaleza, en relieve, madera… puedes encontrar un sinfín de variedades que tendrá que estar acorde al gusto de tu hijo/a para que cada noche se sienta a gusto al meterse en la cama.

Creatividad

Aunque para ti quizá sólo sea una bonita decoración para la habitación de tus hijos, va mucho más allá. Que los niños tengan en su habitación un cabecero divertido podrá estimular su creatividad e imaginación. Se sentirá feliz en un entorno acogedor dónde pueda inventar miles de historias para dormirse imaginando y disfrutando de sus propios cuentos.

Cabeceros originales para la habitación de los niños

¿Y si lo haces tu mismo?

Si quieres que te salga algo más económico puedes adquirir una pieza de madera lisa ya cortada a medida para el cabecero y pie de cama (infórmate en una tienda de bricolaje) y después puedes pintarla tú mismo para tu hijo. Eso sí, recuerda comprar una pintura especial para madera y que no sea tóxica puesto que tus hijos estarán en continuo contacto.

Si no eres muy dado a dibujar no te preocupes porque siempre existirá la opción de coger una plantilla y calcar el dibujo para después pintarlo. ¡Seguro que quedará genial!

Seguridad

Los caberos de las camas para adultos suelen ir sueltos y únicamente se mantienen porque están apoyados en la pared, pero en el caso de los niños deberán ir atornillados para evitar posibles percances. La seguridad ante todo.