Camas redondas para el dormitorio
A pesar de que debería ser un lugar de lo más especial en tanto que es la estancia más íntima y personal de nuestros hogares, lo cierto es que el dormitorio acostumbra a seguir siempre unas mismas pautas en las que las tradicionales camas rectangulares se convierten en la base de la decoración… Pero, ¿has pensado alguna vez en romper con lo preestablecido?

Si la respuesta es afirmativa te recomendamos que te atrevas con una cama redonda, que conseguirá dar un toque original que marcará la diferencia de tu dormitorio respecto a todos los demás.

A pesar de que no son demasiado habituales, este tipo de camas pueden integrarse en todo tipo de estancias tanto para adultos como para niños o para los más jóvenes. Sin embargo, lo cierto es que es más común verlas en dormitorios de matrimonio donde se busca la elegancia, la sensualidad, el confort y un toque distinto a todo lo que estamos acostumbrados.

Camas redondas para el dormitorio
Por otra parte, también es cierto que tenemos la idea de estas camas ubicadas en el centro de la estancia y sin cabeceros; sin embargo, también es posible colocarla como una de las tradicionales camas junto a la pared gracias a un dosel o un cabecero que se adapte a la perfección a sus formas sin dejar espantosos huecos entre la estructura y la pared.

¿Resultan prácticas? Lo cierto es que la mayoría probablemente prefiramos las tradicionales camas rectangulares, y es que la capacidad de movimientos será mucho mayor mientras que el peligro de caída reducirá notablemente a causa de que los bordes son siempre rectos y uniformes.

Por último, ten en cuenta que debido a las características especiales de este tipo de estructuras puede resultar realmente complicado encontrar ropa de cama (sábanas, colchas, etc.) que se adapten perfectamente a la superficie.