Claves de la decoración vintage
En Interiorismos te hemos hablado de la decoración vintage en multitud de ocasiones, ya que este estilo es toda una tendencia desde hace ya unos años. El término “vintage” está tomado del inglés y se utiliza para designar cualquier objeto antiguo, de diseño artístico y alta calidad.

Inspirado en los años 30-40, el estilo vintage es elegante y aporta un toque romántico, basándose en diseños de estilo antiguo pero utilizando accesorios vanguardistas y modernos. ¿Te gustaría decorar tu hogar partiendo de este estilo tan de moda en la actualidad? ¡Pues estate atento porque a continuación te damos las claves de la decoración vintage!

Mobiliario y accesorios

Sin duda, la clave de la decoración vintage se encuentra en el mobiliario. En el mercado encontrarás muchas piezas de este estilo: muebles naturales y románticos de forja, de madera decapada, con toques rocambolescos en superficies lacadas… Además, debes tener en cuenta que los accesorios son muy importantes para conseguir este estilo. Así, tendrás que añadir a la decoración objetos antiguos como un teléfono de los años 50, un jarrón afrancesado, cuadros imperio, frascos de perfume antiguos, baúles desgastados, relojes antiguos de pared, platos de porcelana…

Claves de la decoración vintage

Mezclar lo nuevo con lo viejo

Sin embargo, para que una decoración sea considerada vintage deberá mezclar lo antiguo con lo actual, lo que aporta un importante contraste: una mesa antigua combinada con sillas modernas, una lámpara colgante pintada en un color brillante, un sillón antiguo retapizado con una tela moderna… Con la fusión de formas y diseños se logran espacios divertidos, dinámicos y con un gran nivel de personalidad.

Colores y materiales

Por otro lado, debes tener en cuenta que el blanco y el blanco roto son los colores más aconsejables como base, mientras que el mobiliario y los accesorios pueden vestir en colores vivos o tonos pastel. También cobran protagonismo los estampados de flores, presentes en cortinas, alfombras, cojines, edredones, paredes… En cuanto a los materiales, predomina la madera, el mimbre y la forja en muebles, y tanto las fibras naturales como las sintéticas en textiles. Eso sí, es mejor que las telas sean de colores brillantes y frescos.