Cocinas con office, una idea práctica para el hogar
Aunque lamentablemente es un lujo que no todos los pisos te permiten tener, comer o cenar en la cocina es una gran opción para la organización del hogar. La cocina con office (o lo que es lo mismo, una cocina que incluye la mesa para comer) es el mejor recurso para tener todo a mano, evitarte los viajes y mantener más cuidado el espacio del salón o el comedor.

De este modo puedes utilizar el office de la cocina para los días entre semana y reservar la mesa principal para los fines de semana o las ocasiones especiales, delimitando así también el salón como un área básicamente para el descanso y el ocio.

Por otro lado, el office también puede servir para muchas otras actividades como mesa de trabajo para la cocina, como un lugar para sentarse a charlar mientras se cocina e incluso un lugar donde tus hijos podrán realizar sus tareas escolares bajo tu supervisión.

Aunque el mueble principal de la cocina será el mismo estilo que siempre, debes saber que de office sí que existen diferentes estilos de muebles: puede ser una mesa más bien amplia para comer en familia o bien una barra estrecha para las comidas individuales, rápidas o para el desayuno, por ejemplo, apoyada sobre la pared o utilizada como elemento de división entre zonas.

Si te gusta la idea pero no tienes demasiado espacio puedes optar por estrechas barras con banquetas e incluso con pequeñas mesas fijadas a la pared que no obstante pueden plegarse permitiendo un notable provecho del espacio disponible.

El office no es una zona que debas planificar al principio del diseño de tu cocina, pues deberías colocar la mesa o barra en el espacio que quede disponible en función de la ubicación del resto de elementos necesarios.

Un buen consejo que debemos darte es que coloques la mesa de una manera en que tengas agradables vistas y una buena iluminación, es decir, colocándolo lo más cerca posible de un espacio que dé al exterior.

No olvides que necesitas espacio para trabajar en la cocina, por lo que debes pensar en dejar un espacio suficiente que te permita el paso cómodo entre los distintos elementos del mobiliario y la pared, unos 70 cm como mínimo.