Cocinas de estilo industrial
Con el tiempo, las cocinas han pasado de ser una de las estancias más funcionales del hogar a convertirse en auténticos lugares de diseño, especialmente en aquellos estilos más modernos en los que la tecnología y el mobiliario convergen en sorprendente armonía.

Las cocinas industriales ofrecen precisamente esto: Comodidad, funcionalidad y un magnífico diseño innovador que no deja a nadie indiferente.

Nacido originalmente en las antiguas fábricas reconvertidas en viviendas, este estilo es a día de hoy ideal para cualquier espacio moderno que quiera adaptarlo (especialmente los más grandes y claros), ¡así que no dudes utilizarlo para la decoración de tu cocina!

Este estilo se vale de los diseños más sencillos, las líneas rectas y puras y de la mínima ornamentación para crear espacios auténticamente impolutos.

Cocinas de estilo industrial
Los materiales son los grandes protagonistas de la escena, y es en estas cocinas predomina el aluminio, el plástico, el cristal, los lacados o la madera para el mobiliario y la decoración con paredes sobrias o robustas como telón de fondo (pintadas en blanco con materiales como la piedra o el ladrillo, por ejemplo).

Es esencial que busques un mobiliario sencillo de líneas rectas y lisas que se integren a la perfección con los modernos y estéticos electrodomésticos que los acompañarán en las tareas diarias. A propósito de estos últimos, una cocina puramente industrial buscará lo último tanto en tecnologías como en diseño, por lo que será habitual encontrar modernísimas campanas extractoras, grifos que se convierten en auténticas obras de arte y vitrocerámicas combinadas con otros modernos elementos de cocina como los woks o las planchas.

Como en el estilo minimalista la decoración debe reducirse al mínimo, y es que los básicos se convertirán en las auténticas piezas decorativas: Aprovecha grifos, lámparas (las colgantes estilo fábrica quedan genial), y encimeras para dar los toques de distinción a la decoración.

En cuanto al color (y a pesar de de que los espacios deben ser amplios y luminosos), en estas cocinas predominan los tonos poco llamativos como los negros, aceros, marrones, grises y neutros como blancos o beige para reforzar la idea de sobriedad que debe denotar el espacio.

Si te animas, una gran idea puede ser también pintar una pared con pintura especial de pizarra o cubrirla con paredes de imán para que puedan ser personalizadas por ti mismo.