Colchones para descansar mejor
Un descanso plácido y confortable durante las horas de sueño es fundamental para una salud plena, por lo que escoger un buen colchón supone siempre invertir no solo en un elemento material sino también en calidad de vida.

Los colchones de lana y los de plumas de años atrás ya han sido sustituidos en la mayoría de hogares por otros mucho más avanzados de los que probablemente ya hayas escuchado hablar en alguna ocasión, pero… ¿Cuál será el tuyo? A continuación te dejamos un rápido resumen con algunos de los colchones más comunes.

– Muelles: Es el más tradicional en nuestro país, aquel que utiliza un 60% de los españoles y que ofrece distintos grados de firmeza en función del tipo de muelle escogido (los mejores son de tipo intermedio). A favor de este colchón podemos reconocer que son más ecológicos, que transpiran muy bien o que resultan bastante resistentes, aunque en su contra también debemos mencionar factores como que no son tan ergonómicos como otros modelos y que sus muelles ceden y se desgastan con el tiempo.

– Látex: Se amolda perfectamente a las formas de nuestro cuerpo, por lo que es sinónimo de confort y de equilibrio para el cuerpo. Puedes encontrarlos en materiales 100% natural o sintético o bien en una combinación de ambos para conseguir una dureza media.

Colchones para descansar mejor
– Viscoelástica: Ofrece una adaptabilidad máxima al cuerpo y también un tacto de lo más suave y mullidito. Este colchón termosensible (reacciona y guarda el calor) puede encontrarse en dos tipos: la viscoelástica moldeada y la transpirable.

– Viscolátex: Creados a base de material viscoelástico y una capa de látex, estos colchones son capaces de adaptarse a la perfección a las formas del cuerpo reduciendo así la tensión en músculos y nervios y favoreciendo un descanso reparador.

– Espuma: Se fabrican con una mezcla de material gelatinoso y aire comprimido que produce una espuma de burbujas que acaban proporcionando un colchón más o menos decente. Aunque resultan realmente baratos, te recomendamos renunciar a ellos para el uso diario.

– Agua: No son precisamente los más utilizados y de hecho tampoco son demasiado recomendables (a no ser que vayas a las gamas más altas), pero sí que han conseguido una gran fama por su originalidad.

Otros tipos de colchón son el futón o el colchón inflable, por ejemplo.