Colores para decorar el dormitorio
¿Quieres decorar tu dormitorio pero no sabes por qué colores decantarte? No te preocupes porque en este artículo te daré algunas orientaciones, aunque lo principal que debes tener en cuenta es que los colores que elijan deben incitar al sueño y al descanso, por lo que colores enérgicos como el amarillo fuerte, el rojo pasión o colores más vivos deberían estar descartados de tu paleta de colores.

Lo principal cuando decores tu habitación con colores es que te sientas bien y te guste porque realmente ningún color es mejor que otro, tu personalidad y tus gustos serán los que marquen la diferencia en esa estancia. Ya que puedes estar buscando tranquilidad, un efecto cálido y acogedor o quizá un poco de energía (pero sin pasarse).

Colores fríos

Los colores fríos siempre son una buena opción porque ayudan a conciliar el sueño puesto que transmite paz y serenidad. Por ejemplo el azul y el verde en tonos fríos aportarán al dormitorio sensaciones de sosiego, naturalidad y relajación, ¿qué más se puede pedir para dormir tranquilamente?

Colores cálidos

Los tonos más cálidos que puedes poner para decorar una habitación sería el naranja o el amarillo (pero sin que llegue a brillante). Estos colores darán iluminación a tu estancia y además al ser cálidos conseguirás que tu dormitorio sea mucho más acogedor. Intenta combinarlo con otros colores para contrastar como el blanco o el verde agua. ¡Te encantará!

Colores para decorar el dormitorio

Colores malvas o lilas

Este color además de ser tendencia crea un ambiente relajado y tranquilo. Un malva o un lila claro es genial para una habitación con un toque femenino, pero si lo que buscas es elegancia en tu dormitorio no dudes en intensificar el color.

Otros colores

El rosa y el violeta son colores que favorecerán el sueño, y los colores marrones (siempre claros y suaves) ayudarán a las personas con ansiedad y con estrés a encontrarse mejor.

Si lo que buscas es una habitación que reúna todos los aspectos positivos de los colores te aconsejo que te decantes por colores neutros como el beige, el blanco o el color crema y combinar colores más enérgicos con la ropa de cama o los accesorios de la estancia.