Color para paredes de habitaciones pequeñas
Los espacios más reducidos son a menudo los más complicados de decorar, y es que además de no abarrotar con muebles la sala para que se vea más amplia y accesible también deberás informarte de las mejores maneras de no cargarla demasiado también a nivel visual.

En este sentido uno de los elementos fundamentales es el color que predominará en el espacio, especialmente en el caso de las paredes puesto que suponen la superficie más grande de la habitación.

Para no equivocarte debes tener en cuenta que los mejores colores para pintarlas serán siempre los tonos claritos como los blancos, los crudos o los colores pastel (tostados, melocotón, amarillos, violetas, azules, etc.), todos ellos son magníficos para potenciar la luz en el espacio.

Si lo que quieres es potenciar al máximo la luz natural apuesta por el blanco, que conseguirá propagarla hasta el último de los rincones. Por otra parte, los tonos pastel son una opción ideal para crear ambientes relajantes y un efecto visual de amplitud.

Color para paredes de habitaciones pequeñas
A menudo se recomienda utilizar el mismo tono de las paredes (aproximado) para dar el toque de color con los ornamentos. No obstante, a nuestro gusto limitar la decoración a uno o dos colores resultaría demasiado monótono y por ello te recomendamos que combines tres tonos del mismo estilo (o el mismo en varias gamas de color, si quieres) para crear un ambiente que a pesar de pequeño resulte acogedor, agradable y lleno de vida.

En el caso de que las paredes sean blancas las opciones en cuanto a la ornamentación son infinitas, y es que podrás variar el color en tus complementos tan pronto como te apetezca… ¡Es ideal para el cambio de decoración estacional!

Después de lo anterior solo nos queda darte un último consejo: ¡Elimina de tu lista los tonos oscuros para las habitaciones pequeñas!