Cómo adaptar la cocina para personas mayores o discapacitados
Como sabes, es imprescindible hacer algunos cambios en la vivienda cuando en ellas habitan personas mayores o discapacitados con el fin de aumentar su seguridad y comodidad. En Interiorismos te hemos contado ya cómo adaptar los baños, salones y dormitorios en estos casos pero, ¿qué ocurre con la cocina?

Al igual que el resto de estancias del hogar, la cocina también deberá estar adaptada para que tanto las personas mayores como los discapacitados puedan seguir usándola con normalidad. Te contamos todo lo que tienes que hacer si te encuentras en este tipo de situación a continuación.

Organización

Lo más importante en las cocinas de los hogares donde residen personas mayores o discapacitados es la organización. Así, los utensilios de cocina cotidianos y lo que más se utiliza de esta estancia deberán estás colocados en los muebles más accesibles.

Cómo adaptar la cocina para personas mayores o discapacitados

Muebles

Por supuesto, es esencial ubicar los armarios a una altura adecuada para que las personas con mayores dificultades puedan acceder de manera sencilla. Así, se deben descartar las estanterías por encima del hombro y los muebles superiores. De la misma forma, es muy recomendable disponer de muebles prácticos como las mesitas con ruedas. Estas son ideales para trasladar platos, vasos, ollas pesadas y otros elementos y no suelen ocupar mucho espacio, especialmente aquellas que son plegables y que pueden colocarse en cualquier rincón.

Vitrocerámicas

Por último, es aconsejable que para evitar quemaduras mientras se preparan los alimentos se opte por las cocinas de vitrocerámicas, que deberán estar a ras de la cintura, al igual que el fregadero. Además, este tipo de cocinas no solo son útiles para evitar quemaduras, sino que permiten deslizar las olas y cazuelas con mayor facilidad.

Mesas y sillas

Por último, es necesario que haya mesas y sillas en la cocina, que deberán estar adecuadas para comer en esta estancia y facilitar el movimiento.