Cómo aprovechar el pasillo
El pasillo es una de esas zonas difíciles de decorar en el hogar, un lugar de paso que a menudo no sabemos cómo aderezar ni tampoco cómo aprovechar al máximo.

Sin embargo, el estrecho aunque alargado espacio que ofrece esta zona podría aprovecharse más de lo que muy probablemente lo ha hecho hasta ahora… Si quieres ponerte al día y no echarlo a perder ni un día más echa un vistazo a lo que te contamos.

Más allá de consejos acerca de cómo modificar visualmente los espacios (hacerlos más anchos, estrechos, con techos más altos o bajos) de lo que hoy queremos hablaros es de cómo utilizar este espacio ‘muerto’ para sacar algunos beneficios de él.

Cómo aprovechar el pasillo
Básicamente esto se reduce a aprovecharlo para guardar o almacenar cosas de la forma más decorativa posible. En este sentido, nuestro consejo es pensar siempre primero en las características del pasillo en sí para decantarse por unas piezas o por otras.

Si tu pasillo es suficientemente ancho no deberías tener problemas para colocar una pequeña estantería de mediana altura (poco más de un metro) a media distancia entre la entrada del pasillo y la habitación del fondo. Aquí podrías colocar algunos libros, fotografías o ornamentos especiales, por ejemplo, así como complementarlo con un gran espejo en horizontal.

En caso de que el pasillo sea demasiado estrecho o corto lo mejor es que no coloques demasiado mobiliario y que tampoco abuses de los ornamentos: Un perchero, algún que otro cuadro o un vinilo serán lo máximo que puedas hacer en él.

Eso sí, si lo que necesitas son precisamente más espacios de almacenamiento puedes plantearte la opción de poner un doble techo y crear un altillo, que será ideal para guardar todas aquellas cosas que usas muy de vez en cuando (cajas de libros, herramientas, etc.) o que sacas solamente para los cambios de temporada como las mantas, las toallas de playa o la sombrilla, por ejemplo.