Cómo aprovechar la luz natural en el baño
Contar con una buena iluminación en el baño es importante para que esta estancia resulte cómoda y se respire una atmósfera agradable y relajante. Para lograrlo, lo más recomendable es poder combinar los diferentes tipos de luz: artificial y natural. En realidad, hay muchos baños que no disponen de ventanas al exterior. En estos casos, será necesario ser muy cauto con la elección de la iluminación artificial.

Los que sí tengan la posibilidad de contar con un baño con luz natural, deberán aprovecharla al máximo, ya que es la más adecuada: no desvirtúa los colores y utilizados en la decoración del baño, es la más idónea para realizar tareas de precisión y, lo más importante, supone un importante ahorro en el consumo de energía, algo que no solo va bien para el bolsillo, sino para la salud del planeta. ¿Quieres saber cómo sacarle el máximo partido? ¡Pues no te pierdas nuestros siguientes consejos!

Cómo aprovechar la luz natural en el baño

No obstaculizar el paso de la luz

En primer lugar, es importante que no obstaculices la entrada del sol con cristales o cortinas demasiado opacos. Además, no deberás situar delante objetos o muebles voluminosos que dificulten el paso de la luz, como verjas, jardineras con plantas de gran tamaño o un armario.

Lo mejor es contar con una ventana de cristales translucidos y colocar una cortina o un estor de tela fina que aporte intimidad al baño sin privarlo del sol. Por otro lado, si vas a dividir la estancia en zonas, lo más recomendable es hacerlo con mamparas de cristal que permitan una buena circulación de la luz por todo el baño.

Cómo aprovechar la luz natural en el baño

Trucos decorativos

Además de lo anterior, puedes utilizar algunos truquitos decorativos, como instalar un espejo amplio en el tocador. Al reflejar la luz, potenciará la luminosidad ya existente. Por otro lado, puedes hacer uso de los tonos claros para el revestimiento, el pavimento y el mobiliario para multiplicar la luz y ampliar el espacio.