Cómo colgar cuadros sin taladrar
Ya sea por falta de tiempo, de recursos o sencillamente porque vivimos en un piso de alquiler que no podemos modificar, muchas personas renuncian a decorar las paredes de sus hogares con esos preciosos cuadros que pueden aportar personalidad y alegría a todas nuestras estancias.

Sin embargo, hay un par de posibilidades para decorar nuestras paredes con cuadros sin tener que taladrar la superficie. Si quieres conocerlas no pierdas detalle de lo que te contamos:

Masilla adhesiva: Es un producto sólido, de forma variable y sensible a la presión que podemos encontrar en ferreterías con el nombre de ‘No más clavos’, ‘Instant Tack’ o ‘Blu tack’, entre otros. Generalmente viene estirado en los paquetes, por lo que tendrás que coger un trocito, hacer una bolita y aplastarla entre el cuadro y la pared asegurando la mayor fijación.

Velcro: Los velcros de doble cara son otra opción para colgar nuestros cuadros de muy poco peso en la pared. Pega una cara a la altura que quieras en la pared y la contraria (evidentemente de la misma medida) en la parte trasera del cuadro. ¡Una solución fácil, rápida y económica!

Colgadores: Si tus paredes tienen algún recubrimiento que lo permita también puedes utilizar algunos colgadores con la parte posterior de pega que pueda adherirse a la pared. Asegúrate de colocar los enganches de ambas partes de manera que pasen desapercibidos a la hora de colgarlos.

¿Qué cuadros escoger? No todos los cuadros son adecuados para utilizar esta técnica, y es que de hecho una elección errónea podría poner en peligro tu integridad física. Olvídate de los pesados cuadros laminados en madera o enmarcados y apuesta por los bastidores sin marco, que además de ser ultraligeros son muy decorativos y están disponibles en muchísimos modelos distintos.

Como este método no es precisamente el más seguro deberás pensar, además de que los cuadros sean lo bastante pequeños y ligeros como para no hacer daño, que lo mejor es no ponerlos en lugares en que puedan poner en peligro tu seguridad y la de los tuyos: Evítalos en los cabeceros de la cama y encima del sofá y apuesta por ubicarlos en paredes secundarias, de poco paso o encima de algunos muebles sobre los que puedan caer sin consecuencias graves.