Cómo colocar suelos vinílicos autoadhesivos
Como hemos visto, los suelos vinílicos son un perfecto recurso decorativo para hacer una reforma fácil, rápida y sin necesidad de hacer obras en nuestro hogar.

Estos pavimentos están hechos con un material ultra ligero con el que conseguirás de forma rápida y económica ese suelo con el que siempre habías soñado y con unos resultados impecables: Piedra, madera, estampados, baldosas… ¡Existen cientos de diseños!

Existen dos sistemas para estos suelos: Los encolados y los autoadhesivos, que son excepcionalmente fáciles de poner.

Pero, ¿cómo hacerlo?

1. Acércate a tu tienda de bricolaje o decoración y escoge el modelo que más se acerque a tus gustos y a las necesidades decorativas de tu hogar; puedes comprar uno distinto para cada estancia, pero un único diseño posiblemente creará un conjunto más armónico.

2. Cuando las compres debes dejar el material en la estancia donde lo instalarás unas 24 horas antes con el fin de que se adapte a las condiciones del ambiente del entorno (puede parecer una tontería, pero si lo colocas directamente podría deformarse al poco tiempo).

3. Antes de colocarlo debes asegurarte de que la superficie está limpia, seca, lisa y plana.

Cómo colocar suelos vinílicos autoadhesivos
4. Traza una línea perpendicular a la pared como guía para colocarlo tan recto como sea posible.

5. Comienza a colocar el suelo vinílico y ve estirando el film protector donde está la pega (a unos 50 centímetros) al mismo tiempo que vas alisando la superficie suavemente con la mano. Asegúrate de que pegar perfectamente los primeros milímetros junto a la pared, sin huecos libres, torceduras o altibajos.

6. Una vez estirada la primera tira por todo el suelo debes cortarla, siempre teniendo en cuenta que debes dejar unos centímetros de más hacia el final para poder ajustarla a la perfección con la esquina entre suelo y pared. Corta los centímetros sobrantes con una espátula y un cutter, si el grosor del material te lo permite.

7. A partir de ahora solamente debes repetir el proceso por todo el suelo, siempre teniendo mucho cuidado en la unión de las juntas.

No te preocupes si crees haberte equivocado en algún momento del proceso, porque lo bueno de los suelos autoadhesivos es que puede ajustarse y recolocarse durante el montaje siempre que no haya pasado demasiado tiempo.