Cómo colocar vigas falsas
Ya hemos visto en más de una ocasión el gran potencial decorativo de las vigas falsas en el interiorismo de todo tipo de hogares, desde los de estilos más campestres que requieren ese toque rural hasta los más contemporáneos que buscan dar una nota de naturalidad a la decoración.

Estas vigas de imitación a la madera no son demasiado difíciles de colocar, así que presta atención a esta guía para aprender a colocarlas y… ¡Manos a la obra!

Existen varios métodos de sujeción, por lo que tú mismo deberás decantarte por aquél que te dé más seguridad: puedes hacerlo con abrazaderas ajustables, con tirafondos o tornillos o bien con algunos adhesivos específicos.

Cómo colocar vigas falsas
Aquí te dejamos algunos de los puntos y consejos fundamentales para su colocación:

1. Calcula las medidas de tu techo para decidir cuántas vigas vas a poner, a qué distancia vas a separarlas y qué longitud deben tener exactamente (si son más largas deberás cortarlas con una sierra).

2. Haz unas marcas donde vayas a situar la viga central que servirá para distribuir el resto de forma ordenada.

3. Cada una de las vigas debe estar sujeta por varios puntos, comenzando desde la zona central y de varios puntos más a lo largo de su superficie. Cuanto más pesen las vigas más importante será escoger una silicona especialmente resistente y aplicarla en generosas cantidades (cuidando que no aparezcan burbujas).

4. Pon la masilla de fijación o adhesivo en los bordes de la viga y colócala sobre las marcas que has hecho en el techo; presiona suavemente para que se adhiera al techo.

5. Una buena forma de garantizar que la viga quede completamente fijada al techo es apuntalarla hasta que el pegamento se seque por completo.

6. Marca la posición del resto de vigas y repite el proceso.

7. Una vez seco el pegamento, remata la faena tapando las juntas con masilla y aplicando un poco de color para disimularlo.

Si no te ves con ganas o con capacidad para llevar a cabo todo este proceso no dudes en contratar a un profesional, pues colocarlas mal podría suponer un riesgo para ti y para toda la familia.