Cómo conseguir el vestidor de tus sueños
¿Te gustaría tener un vestidor en casa? ¡A quién no! Es el sueño de cualquier mujer y, en los últimos tiempos, también de los hombres. Los vestidores son espacios construidos a moda de habitación que sirven para guardar la ropa, el calzado, los complementos… En fin, un lujo que hasta hace bien poquito solo estaba reservado para unos pocos pero que ahora todos podemos tener a nuestro alcance. Eso sí, lo único que se necesita es contar con un mínimo de espacio.

Convertir un rincón o una pequeña habitación en un vestidor es una inversión más asequible de lo que crees. El truco está en una correcta planificación, en elegir materiales económicos y en renunciar a los elementos que más encarecerán el diseño. A continuación vamos a darte unos consejos para que crees el vestidor de tus sueños. ¿Estás preparado?

Cómo conseguir el vestidor de tus sueños

Una buena planificación

Como te hemos adelantado, una de las claves para conseguir el vestidor de tus sueños es hacer una buena planificación. Así, deberás mirar la ropa que tienes para que se adapte a tus necesidades.

Barras, baldas y cajones

Es importante que tengas en cuenta si tienes más ropa de colgar que doblada, ya que en función de esto necesitarás más o menos barras y cajones. Eso sí, piensa que las barras son más baratas y sacan más partido al espacio, ya que la ropa colgada ocupa menos, es más fácil de colocar y se arruga menos.

En cuanto a las baldas, se desaprovechan a partir de los 35 cm de fondo, pero si son extraíbles les sacarás mucho más partido. Por otro lado, resultan más prácticas a la altura de los ojos.

Cómo conseguir el vestidor de tus sueños

Puertas

También te recomendamos que prescindas de las puertas para reducir el presupuesto. Además, si no tienes puertas no necesitarás mucho espacio delante del armario para poder abrirlo. Eso sí, deberás mantener el interior totalmente ordenado y pulir los acabados interiores, ya que estará completamente a la vista.

Iluminación

Lo mejor en cuanto a iluminación es contar con una luz lo más parecida posible a la natural para apreciar bien los colores.