Cómo conservar los elementos del jardín
La terraza o el jardín de nuestro hogar son los mejores lugares de relax y desconexión de los que podemos disfrutar durante los cálidos meses de verano.

Precisamente por eso, seguramente tú eres uno más de los que ha preparado con esfuerzo y esmero un precioso jardín de verano pensando en cada uno de los detalles, desde los materiales para el suelo hasta las plantas encargadas de decorar el espacio.

En este sentido no puedes dejar que los elementos climáticos, el uso continuo del espacio o la misma naturaleza eche por tierra tanto trabajo… Si quieres mantener los equipamientos de tu jardín en perfectas condiciones durante todo el año ya sabes, comienza a pensar en los siguientes buenos hábitos de conservación.

– Muebles: Probablemente sean una de las grandes inversiones que has hecho en el jardín y por eso lógicamente quieres que duren muchos años… Cada material tiene sus propias necesidades, por lo que también deberás informarte de las mejores técnicas: Agua salada y barniz incoloro para las fibras naturales, aceite de teca o barniz para la madera, aceite de linaza para los muebles de caña o cera de abeja para los de mimbre, por ejemplo

– Barbacoas: Uno de los básicos para disfrutar al 100% de tu terraza. Los consejos más básicos para mantenerla en buen estado son calentarla de 5 a 10 minutos para que se evapore la grasa, poner un papel de aluminio de base para no manchar y, tras su uso (en caliente todavía), espolvorear sal gruesa y limpiar con papel de periódico.

– Toldo y sombrillas: Para limpiar la tela acrílica o de algodón que los cubre debes utilizar un aspirador por ambos lados. Si tiene manchas haz como con cualquier textil: Un poco de agua y jabón neutro.

– Suelo: Pueden ocurrir tantas cosas en tu suelo que comentarlas resulta imposible en este breve resumen. A rasgos generales podríamos darte los siguientes consejos: Controla la maleza y el moho sobre baldosas con fungicidas, elimina las marcas del suelo teniendo en cuenta el material del mismo y recupera el brillo de las superficies con los productos específicos para ello.