Cómo elegir el cabecero perfecto para tu cama

Sin duda, la cama es uno de los grandes elementos de una vivienda. Además de deber contar con unos estándares en cuanto a comodidad, es todo un placer tener una cama bonita, el área por antonomasia de descanso y el punto central de cualquier dormitorio. Todo es importante a la hora de elegir una cama: la estructura, el edredón, los cojines, los muebles auxiliares… y, sin duda, también, los cabeceros, el elemento que, como su nombre indica, encabezará nuestro centro del sueño. Es más, una cama puede mejorar su aspecto radicalmente sólo cambiando el cabecero. Aprende cómo elegir el perfecto para cada dormitorio.

Cómo elegir el cabecero perfecto para tu cama

Gran variedad en cabeceros

Hay cabeceros de madera, acolchados, estrechos, enrejados, luminosos… sólo consiste en encontrar el que vaya con tu estilo y lo que estás buscando. Un cabecero ofrece un punto visual en la cama, por lo que puedes jugar con las texturas, colores y formas. El diseño de un cabecero puede marcarte el estilo de la habitación, así pues puedes elegirlo rústico, vintage, o incluso vanguardista. Además, los cabeceros no son sólo decorativos, también pueden tener objetivos funcionales. Si te gusta ver la televisión o leer (incluso desayunar) sentado en la cama, elige uno cómodo, suave y recto sobre el que reposar, quizá ayudándote de mullidos cojines. Puedes incluso elegir cabeceros reclinables. Algunos, los de más altura, podrían incorporar estanterías para guardar libros o dejar el vaso de agua, además de poder incorporar elementos como espejos, si te resulta elegante cerca de tu cama. Asimismo, utilizarse para instalar lamparitas o una simple luz integrada, convirtiéndolos, a la vez, un espacio útil, ideal para leer en la cama y mucho más práctico que una lámpara en la mesilla de noche, porque además, ocupa menos espacio.

Cómo elegir el cabecero perfecto para tu cama

Metal, madera o acolchado

En cuanto a los materiales, pueden variar muchísimo. Los de madera dan un toque más cálido, incluso más rústico, si no se pinta por encima, al dormitorio. Tradicionalmente, se han usado los de metal, incluso aquellos que están formados por barras de acero e incluyen curvas y formas. Sin embargo, resultar más fríos e incómodos y hacen menos posible el integrar elementos adicionales. Los acolchados son cálidos y suaves, normalmente están construidos en de madera o metal y son después revestidos. También los hay de plástico, aunque son los menos.
Respecto a las formas, podemos encontrarlos en forma de cúspide, simplemente cuadrados o rectángulos, o con formas sinuosas. Podemos encontrar el cabezal tipo york, incluso con forma de corazón para los más románticos. El tamaño de los mismos dependerá del estilo del dormitorio, del aspecto funcional y también lo determinará el mismo tamaño de la habitación. Una de las tendencias de cabeceros es incluir una gran imagen o pintura que centre el punto visual justo por encima de la cama.

Cómo elegir el cabecero perfecto para tu cama

Por un lado, el cabecero puede formar parte de la misma estructura de la cama, o bien ser una pieza independiente. Los primeros son más seguros pero el segundo tipo nos da la versatilidad que nos permite cambiarlo conservando la estructura de la cama, que suele ser lo más caro y difícil de conseguir. Uno de los puntos más positivos de los cabeceros es que su aspecto puede cambiar fácilmente, por ejemplo, insertando unas láminas tipo pizarra, un papel pintado con otro diseño, o un espejo.

Mucha gente decide confeccionar su propio cabecero. Para ello, utilizan estructuras de madera y las revisten con tela u otros elementos decorativos, como tejidos transparentes, botones, reflejos… Es una solución de bajo coste que además permite personalizar más aún el dormitorio.

Cabeceros originales

Si te gusta leer o estudiar en la cama y tu habitación no es muy pequeña, recomendamos un cabecero más alto. Además de vestir el cuarto, te permitirá incluir elementos como lámparas y jugar con la decoración del mismo. Los cabeceros rectangulares son ideales para cuartos más pequeños y dan un aspecto moderno a la decoración. Otra de las tendencias son los cabeceros de madera que imitan un suelo de parquet, en los que podemos ver las maderas, ya que suavizan el color. Además, podemos pintar cada madera de un color. Para los más atrevidos, incorporar un cabecero de lunares de varios colores o incluso cenefas de rayas podría ser una opción de lo más original.

El papel pintado siempre nos da grandes opciones. Si elegimos esta alternativa, podemos hacer sobresalir el cabecero, no solo a lo alto, sino también a lo ancho, y elegir un paisaje, cenefa u objeto (por ejemplo, imitando una biblioteca con muchísimos libros) para decorar totalmente la habitación. Si crees que el cabecero sirve para poco o no esta en tus planes adquirir uno físico, una de las tendencias son las que imitan la forma de un cabecero pintado en la pared. Resulta una opción muy moderna. Como hemos dicho, los cabeceros pizarra pondrán la nota de originalidad y te servirán para tomar notas, aunque no es muy recomendado hacerlo ya que la tiza dela cama podría molestarte mientras duermes. Los cabeceros con espejos son algo a tener en cuenta, puedes instalar espejos grandes, pequeños o redondeados, o hacer confeccionar uno con la forma que quieres dar al cabecero.

Cómo elegir el cabecero perfecto para tu cama

Otra opción es el tipo alfombra, que propone colocar un textil en la espalada de la cama, dando calidez y confortabilidad. Después está el cabecero hecho con piedras en la pared, que puede estar rodeado por un cuadro de madera, dando un aspecto muy zen. Y no olvides los vinilos o plantillas (por ejemplo, de una ciudad) que pueden adherirse a la pared haciendo las formas de cabecero. También puedes considerar crear la ilusión del cabecero gracias a elementos decorativos, como pueden ser abanicos abiertos.