Cómo elegir el parquet
Además de un efecto estético perfecto, el suelo de parquet es uno de los mejores recursos para dar calor al hogar y hacerlo un lugar más acogedor. De hecho, son ya muchas las personas las que lo utilizan en cualquiera de sus variedades.

Si quieres saber cuál es el mejor parquet para tu hogar, presta atención a esta rápida guía.

Empecemos por los colores. Puedes escoger de los colores más claros a los más oscuros, siempre con una gran variedad cromática que irá desde los blancos hasta los ébano pasando por otros intermedios como los grises. Si quieres contrastar entre estancias puedes escoger diferentes colores para ellas, aunque conseguirás un espacio más harmónico si lo estableces todo de un mismo color.

Cómo elegir el parquet
La apariencia depende también del diseño y del acabado, pues existen diferentes maneras de colocarlo: desde las tablas en vertical o en horizontal hasta las trenzadas, con forma de espina de pescado o cubierta de barco, por ejemplo.

Intenta escoger la madera que más se adapte a tus gustos y necesidades, porque por más buena que sea no existe la madera perfecta (la de acre es muy resistente al uso pero muy sensible con las manchas, por ejemplo) y cada una tendrá sus ventajas y sus desventajas. Sólo te queda informarte y escoger las que más creas que te convienen.

En el sentido más práctico deberemos tener en cuenta la dureza del suelo y la base que queramos darle en sí. En general, las maderas más duras y resistentes (la jatoba y el roble, por ejemplo) son perfectas para los lugares que van a ser más transitados como el recibidor, el pasillo o la cocina, en la que no obstante no deberás utilizar haya vaporizada, abedul tratado al calor, arce europeo o canadiense, cerezo americano o nogal europeo, pues se estropean con el vapor y la humedad.

En las estancias que menos se utilizarán como los dormitorios lo que prima es la estética, por lo que podrás escoger sencillamente aquellas que más te gusten.

El suelo puede tener una multicapa o ser de madera maciza. Estos últimos tienen una única capa de madera mientras que los otros tienen dos o tres capas de unos 7 mm para los suelos chapados y 20 mm para los gruesos.