Cómo elegir una cama
Elegir la cama no es algo fácil, así que debes emplear el tiempo necesario para poder analizar todos los aspectos en los que debes fijarte para hacer la elección adecuada, como puede ser la almohada, el colchón o el canapé. En la cama pasamos gran parte de nuestra vida, así que tanto el sueño como nuestro descanso son algo fundamental para poder levantarnos con energías y afrontar el nuevo día sin ningún dolor físico, molestias ni nada por el estilo. Siempre se ha dicho que hay que dormir 8 horas, pero si te pasas esas horas en un colchón viejo y hundido que te destroza la espalda no vale de nada. Toma nota de estos consejitos sobre cómo elegir la cama:

– El colchón conviene cambiarlo cada diez años, ya que no solo se gasta sino que nuestro cuerpo cambia también con el paso del tiempo. La elasticidad de la base debe ceder pero sin excesos, sobre todo en la zona donde están los hombros y la pelvis, que son las zonas con más peso del cuerpo.

– Cuando cambies el colchón es también recomendable cambiar el somier, ya que si renuevas una cosa y la otra no pues no podrás sacarle todo el partido.

– El colchón debe ser firme y recto, ni muy blando ni muy duro. Para comprobar si se amolda bien a tu cuerpo acuéstate boca arriba y fíjate si le presta apoyo a toda la columna.

– El grosor mínimo debe ser de 15 centímetros, y el largo al menos 10 centímetros más de la altura de la persona que vaya a dormir en él.

– Lo mejor es elegir un somier que sea de láminas rígidas o semirrígidas y que tenga espacios libres para que pueda haber una buena ventilación.

– En cuanto a la almohada, si duermes boca arriba es mejor que sea baja y blanda. Si duermes de lado, alta y dura.

– Aunque duermas en pareja es recomendable que cada uno tenga una almohada, ya que no todas las cabezas son iguales ni responden de la misma manera.