Cómo guardar las luces de Navidad
Lo peor de la Navidad es que pasamos mucho tiempo preparando las fiestas para que luego se pasen muy rápido. De hecho, solo faltan unos pocos días para la llegada de los Reyes Magos y al día siguiente todo habrá vuelto a la normalidad. Para volver a la rutina será necesario que recojamos todos los adornos navideños: desde el árbol hasta el belén, pasando por todas las guirnaldas y objetos decorativos de temática navideña que tenemos colocados por todo el hogar.

No es la primera vez que en Interiorismos te hablamos sobre cómo desmontar la decoración navideña, pero hoy queremos centrarnos en las luces, que a pesar de ser uno de los elementos más bonitos y coloridos de la navidad, también es el más frágil, así que hay que guardarlas con cuidado para que funcionen el próximo año. Te contamos cómo hacerlo a continuación.

Cómo quitar las luces

En primer lugar deberás quitar las luces con cuidado, tomando de poco en poco la serie y enrollándola con cuidado de no enredarla. Las luces exteriores también tendrás que retirarlas poco a poco con cuidado de no tirar de otro cable.

Cómo guardar las luces de Navidad

Cómo guardar

Lo mejor es que guardes las series de luces en tubos de cartón pegados. Puedes conseguir los tubos que sobran de los rollos de papel de cocina. Para que no se enreden o se estiren demasiado, ponlas alrededor de varios tubos, saliendo de un lado y entrando al otro. Una vez empaquetadas, deberás colocarlas en una bolsa de plástico para evitar la humedad y los insectos. Eso sí, procura no poner demasiadas en la misma caja, ya que podrían dañarse.

Otros consejos

Antes de guardar las luces y ocupar un sitio valioso de almacenamiento, asegúrate de que éstas funcionan correctamente. Así, si ves que una línea de luces deja de parpadear por completo, esto puede deberse a que se ha fundido el piloto, por lo que tendrás que reemplazarlo. Lo mejor es que cambies las luces cada dos años.