Cómo limpiar el polvo de forma eficaz
Limpiar el polvo es una de las tareas más habituales a nivel doméstico, y la verdad es que cuesta encontrar a alguien a quien le guste hacerlo. Quitar todo de las estanterías para ir limpiando puede resultar una lata, especialmente si en tu hogar se acumula mucho polvo y tienes que hacerlo con demasiada frecuencia. Lo limpias perfectamente y al rato, ya lo ves aparecer de nuevo.

No existe el truco que permita limpiar el polvo y hacer que desaparezca totalmente, ya que son micropartículas que continúan apareciendo en suelos, muebles, artículos decorativos, objetos… ¡una verdadera pesadilla! Lo que sí podemos hacer es limpiarlo a fondo e intentar que aparezca lo menos posible.

¿Cómo ser eficaz con la limpieza?

Siempre que te pongas a limpiar en casa, sea la parte que sea, debes tener claro que lo más importante es seguir el proceso que te permita lograr los mejores resultados. De nada vale limpiar durante horas si no lo haces correctamente y hay otro sistema que te permitiría dejarlo todo más limpio con menor esfuerzo. Si para eliminar el polvo sigues los pasos que te voy a decir a continuación, te librarás de esas partículas durante un tiempo.

¿Qué pasos seguir?

Lo primero que tienes que hacer es ventilar la casa durante unos 10 minutos, hazlo por habitaciones para que no se abran todas a la vez y se genere una corriente ya que el polvo iría de un lado a otro y sería más difícil limpiarlo. Piensa que si limpias y después ventilas, el polvo volverá a entrar, así que hay que hacerlo al revés.

Cómo limpiar el polvo de forma eficaz
Lo mejor es empezar por las zonas más altas e ir bajando, tiene su lógica ya que el polvo irá hacia abajo, y si empiezas por abajo y luego limpias arriba, volverás a ensuciar lo que ya está limpio. El techo no es necesario que lo limpies cada vez que limpias el polvo, pero sí cada cierto tiempo, siendo lo más adecuado pasarle el cepillo de una escoba envuelto en un trapo limpio.

¿Cómo se limpian los muebles?

Cuando llegues a los muebles, lo mejor es empezar limpiando los que estén barnizados, ya que gracias a esa capa de barniz apenas sueltan polvo. Utiliza una bayeta de microfibra húmeda, conseguirás que el polvo se adhiera mucho mejor a ella y los muebles quedarán impecables. Puedes utilizar también un plumero. Sea cual sea el método, empieza por lo alto y termina por lo más bajo.

Cómo limpiar el polvo de forma eficaz
Después de limpiar puedes aplicar un spray específico que tiene efecto antiestático, por lo que evitará que el polvo se adhiera rápidamente, así que podrás disfrutar de los muebles limpios durante más tiempo. No es recomendable utilizar estos productos a diario, ya que tienen grasa y puede ser perjudicial para los muebles de madera si la aplicas con demasiada frecuencia.

¿Y la tapicería?

El polvo también afecta, y mucho, a sillones, sofás, cojines, cortinas… no hay tapicería que esté a salvo de estas fastidiosas partículas, aunque en muchas ocasiones ni nos damos cuenta. Lo mejor para que la limpieza sea realmente efectiva es, de vez en cuando, meter lo que se pueda en la lavadora, como las cortinas o las fundas de los cojines. Si la del sofá es lavable, también, y si no, puedes pasarle un trapo. Revisa la etiqueta de la tela para saber si se puede meter en la lavadora.

¿El suelo también?

Por supuesto que sí, el suelo también hay que limpiarlo de polvo, y además habrá cogido todo lo que han ido soltando muebles, objetos decorativos, etc. Lo más eficaz es pasar la aspiradora, ya que con la escoba tardas más y, lo peor, mueves mucho el polvo y puede volver a los muebles.

Como última recomendación, procura no poner demasiados objetos decorativos en los muebles, ya que atrapan muchísimo polvo y te llevará mucho más tiempo limpiar.