Cómo limpiar la chimenea
El mes que viene comenzará la primavera y, se supone, también lo hará el buen tiempo, o al menos se irá un poquito este frío que nos tiene helados en casi todo el país desde hace semanas. Eso supone que, si tienes chimenea, en breve dejarás de utilizarla, así que es muy importante que sepas cómo limpiarla para que se pueda mantener bien durante todos los meses que no se va a usar, lo que hará que funcione sin problemas el próximo invierno.

Es una tarea que no resulta muy complicada, y conviene hacerla para que su funcionamiento sea correcto y no se acumule suciedad que impida que sea así. Si te resulta difícil o no quieres hacerlo, puedes contratar a un profesional. De todas formas, te dejo unos cuantos consejitos para que sepas cómo limpiarla con eficacia, verás que es sencillo y no tardarás mucho.

Limpieza

Lo primero que tienes que hacer es retirar los restos de madera o cenizas que hayan quedado de usos anteriores, no lo hagas poco después de apagarla ya que puede estar caliente, así que espera a que enfríe para asegurarte de que no hay riesgo. Utiliza un gancho especial, una brocha o un pincel, y en el caso de restos de ceniza los puedes guardar para ponerlo de abono a las plantas.

Cómo limpiar la chimenea
En establecimientos especializados en chimeneas o estufas podrás encontrar un cubo de chapa que se engancha al aspirador y que te permitirá hacer la limpieza con mucha más facilidad y eficacia. Tiene la gran ventaja de que los residuos se quedarán en el cubo y no irán a la bolsa de la aspiradora. También te vendrá muy bien utilizar un anti-hollín sobre las llamas cuando la utilices, lo que impedirá que el hollín se quede en las paredes.

¿Por qué limpiarla?

En primer lugar, por higiene, eso está claro. Dicho esto, es importante hacerlo ya que así la combustión será óptima cuando la utilices y la chimenea funcionará mucho mejor. También porque quitarás cualquier obstrucción que pueda impedir que el humo salga correctamente. Si dejas que el hollín se acumule en las paredes, puedes provocar un incendio en el interior, y dependiendo de lo que se extienda puede salir al exterior, especialmente si la abres para intentar apagarlo.

Cómo limpiar la chimenea
Los restos de ladrillo o de madera también pueden atascar la chimenea y que la combustión pierda eficacia. Por último, otro buen motivo es que los pájaros encuentran las chimeneas perfectas para anidar, y en ocasiones el nido o restos de él pueden caer hacia dentro.