Cómo modificar la altura de un techo con pintura
Gracias a la pintura puedes modificar visualmente las dimensiones de tu casa: desde ampliar una habitación sin hacer obras, hasta elevar un techo demasiado bajo. ¡Solo necesitas aprender a usar el color!

De la altura del techo pueden depender las sensaciones que sintamos en una habitación determinada. Afortunadamente, se puede cambiar la sensación del ambiente sin hacer obras y prácticamente sin costes. Hoy en Interiorismos vamos a explicarte cómo conseguirlo a través de la pintura. ¿Nos acompañas?

Techos bajos

Se busca elevar la altura de los techos para multiplicar visualmente los metros cuadrados de una casa. Para conseguirlo tendrás que pintar el techo de un color más claro que el de la pared, reforzando el efecto creado por la pintura con la iluminación, dirigiendo el haz de luz hacia arriba.

Cómo modificar la altura de un techo con pintura
Si se trata de techos visualmente pesados, como pueden ser los abuhardillados o de envigados complejos, podrás aligerarlos y elevarlos si se pintan las vigas del mismo color que el techo. De la misma forma, también los abovedados de ladrillo, en lugar de quedar visto, es mejor que se pinten en tonos claros. Además, las paredes se alargan si se aplica un acabado de pintura decorativa con un trazado de rayas verticales.

Techos altos

Si por el contrario, el techo tiene una gran altura pero ésta resta calidez a la estancia, puedes acercarlo visualmente al suelo, pintándolo de un tono más oscuro que el de las paredes. Ten en cuenta que los tonos cálidos hacen la habitación más atractiva, mientras que los tonos oscuros la hacen más íntima. Los patrones pintados o en papel también pueden hacer que un techo alto parezca más bajo.

Por otro lado, puedes llevar a cabo la técnica de la pared en dos tonos. Al llevar el color del techo hacia la pared, estarás ampliando su apariencia, lo que acorta la altura perceptible de la pared.