Cómo organizar el cuarto de la plancha
Si tienes espacio en tu hogar para ello, poner un cuarto de la plancha es una excelente decisión, así podrás realizar esa tarea con mucha más tranquilidad y comodidad. Además, teniendo un lugar específico para esta tarea, habrá más motivación a la hora de realizarla, que a mucha gente es la que más pereza le da de todas las tareas del hogar.

Hoy me gustaría darte unos cuantos consejos para que puedas organizar este cuarto, y lo hagas además de manera eficaz, cómoda y segura.

Lo que necesitas

Cómo organizar el cuarto de la plancha
Además, lógicamente, de un cuarto específico, aunque sea pequeño, necesitas otras cosas. Hay varias cosas que es indispensable poder tener en el cuarto de la plancha: una tabla de planchar, estantes para colocar la ropa que está sin planchar y la que hayas planchado, una barra para colgar las perchas con la ropa planchada y un armario para guardar la plancha y todo lo necesario para la tarea.

Organización

Una vez que tengas todo lo necesario, es muy importante que sepas cómo organizarlos y colocarlos, así le sacarás el máximo partido posible a la estancia, por pequeña o grande que sea. Si es posible, coloca la tabla de planchar en el centro de la estancia, al menos cuando vayas a planchar. Eso te permitirá moverte con mayor facilidad, especialmente cuando te tocan prendas algo complicadas, como camisas o vestidos.

Cómo organizar el cuarto de la plancha
En una de las paredes pon las estanterías, preferiblemente detrás de donde estarás tú, de forma que te sea cómodo y ágil poder coger y poner las prendas a medida que las vas planchando. En la pared que vayas a tener frente a ti puedes poner una televisión o un equipo de música, por ejemplo, para que no te falte el entretenimiento y el planchado no se te haga aburrido, que siempre suele pasar.

Iluminación

Uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta para que el cuarto de la plancha esté perfecto, es la iluminación. Tiene que ser buena para no forzar la vista, ya que además se mantiene fija en las prendas, casi en un único punto. Lo mejor es que sea luz natural, pero no siempre se tiene una ventana en este tipo de estancias, o si la hay no es muy buena. Si tienes que ponerla artificial, que sea intensa, preferiblemente un halógeno o fluorescente en el techo.