Cómo organizar el cuarto de lavado
Galería, lavadero, cuarto de lavado… Aunque es conocido por un montón de nombres distintos, el pequeño espacio para las tareas de lavado que poseen muchos de los apartamentos actuales es siempre una ventaja y un desahogo a la hora de organizar los elementos del resto del hogar.

Y decimos esto porque, como muchos de vosotros podríais haber sufrido en vuestras propias carnes, ubicar los electrodomésticos y otros enseres de este ámbito en otras estancias del hogar puede convertirse en una auténtica pesadilla.

Tranquila, porque cualquier pequeño espacio del que dispongas será suficiente como para solucionar esta cuestión…

No importa si este espacio se encuentra anexo al interior de la cocina o si se establece como un espacio exterior independiente, pues el modo de organización probablemente será muy similar.

En primer lugar haz una lista de los electrodomésticos y utensilios que precisarás para la tarea; en segundo lugar sencillamente deberás ubicar los elementos en el espacio.

Lavadora, secadora y cuerdas para tender (bajo la cintura o a la altura de la cabeza para evitar peligros) son las piezas imprescindibles en el espacio, aunque probablemente no estaría de más que reservases también un espacio de almacenamiento (como un armarito, estantería o baldas) con el fin de tener siempre localizados y a mano algunos elementos imprescindibles como los productos de lavado, las pinzas para tender o las perchas para colgarla, por ejemplo.

El modo de colocación depende básicamente del espacio disponible, pero debes tener en cuenta que sea como sea los básicos deben entrar en el espacio: Si no te caben uno junto al otro la única opción posible es colocar uno de los dos encima, preferiblemente aquel que vayas a utilizar más (la lavadora) puesto que de este modo evitarás tener que agacharte tan a menudo.

Como último consejo, sólo decirte que procures evitar que el espacio se convierta en un lugar de almacenamiento del resto de la casa… ¡Mantener el orden es fundamental!