Cómo pintar habitaciones pequeñas
En los hogares de hoy en día es habitual encontrar apenas algunos metros convertidos en pequeñísimas habitaciones que no resultan nada fáciles a la hora de decorar, y es que no solo tendremos que pensar en la decoración que le damos sino también en todos aquellos elementos que pueden mejorarla visualmente.

La pintura de las paredes es uno de estos elementos, pues no solamente generará un tipo de ambiente o dará personalidad a la estancia sino que además tendrá la capacidad de modificar las características visuales de la habitación.

El color es lo más fundamental, pues es el que hará que nuestras paredes y por tanto nuestras estancias se vean más o menos grandes. En este sentido, lo mejor en tu caso es apostar por los colores claros que ayuden a reflejar la luz por toda la estancia: el blanco es sin duda el mejor para conseguirlo, pero tampoco debes descartar la opción de utilizar otros tonos claros como el crema o algunos tonos pastel.

Si crees que tu habitación resultará demasiado sosa, entonces pinta tres paredes de blanco para conseguir esta dosis extra de iluminación y aporta el color en la cuarta (una de las grandes de la estancia) con aquél tono al que quieras dar el protagonismo en tu estancia.

Cómo pintar habitaciones pequeñas
Otra buena idea puede ser utilizar un papel pintado a rayas horizontales, lo que creará un efecto óptico de amplitud aunque también puede llegar a resultar cargante en el caso de algunas estancias.

Las pinturas sintéticas que se encuentran entre el brillo y el mate también servirán para abrir visualmente el espacio.

Más allá del color, te recomendamos no cargar la estancia con técnicas obsoletas como el gotelé o el estucado así como tampoco utilizar demasiada ornamentación sobre las paredes.