Cómo preparar una mudanzaCuando llegamos a un nuevo hogar solemos entrar con ganas de diseñar, de decorar y en definitiva de ir viendo como la vivienda se transforma gracias a nosotros. Sin embargo, en este proceso existe un paso nada deseado: la mudanza.

¿Te enfrentas en breve a una? ¡Sigue estos consejos y facilita la tarea!

Lo primero de todo es organizarte para ir paso a paso, pues una correcta coordinación es la clave para que la mudanza no sea caótica y nosotros no acabemos histéricos.

Debes pensar que no todo es imprescindible para el nuevo hogar; es más, si llevas demasiadas cosas te dará la impresión de estar viviendo en la misma casa. Escoge esos muebles y complementos que quieras mantener, pero deshazte del resto.

Comprueba que las cosas que te llevarás tienen unas medidas y un estilo adecuado a la nueva decoración, pues sino estarías gastando dinero inútilmente en pagar a un transportista por llevar más cosas de la cuenta.

En cuanto a los ornamentos, los textiles, la ropa y demás debes hacer una selección minuciosa, conservando únicamente aquello que puede resultar imprescindible o que es de uso habitual para vosotros… Olvida aquellas cosas que no utilizas desde hace más de un año o dos, pues lo mejor es que lleves el mínimo de cosas a la nueva casa.

La mudanza requiere la colaboración de todos los miembros de la familia, pues una persona no puede cargar con todo este esfuerzo. Las cosas comunes deben ser seleccionadas y embaladas entre todos; con las individuales lo mejor es que sea cada uno el que decida.

Un buen consejo es marcar las cajas con un color o indicar a qué estancia pertenecen para no tener dificultades al reubicar las cosas en la nueva vivienda.

También debes indicar aquellas cajas que llevan artículos frágiles para que todo el mundo se ande con cuidado con ellas; en vajillas, figuras, cuadros o cristales deberás sobreproteger cada pieza con papel de periódico y plástico de burbujas.