Cómo restaurar y renovar una puerta
Con el paso de los años las puertas de nuestro hogar acaban por resultarnos monótonas, aburridas y del todo obsoletas para los estilos decorativos que se llevan a día de hoy.

Sin embargo, muy probablemente la economía del hogar no esté como para hacer reformas caprichosas y precisamente por eso te ves en la necesidad de mantener tus antiguas puertas a pesar de que podrían salirte llagas en los ojos cada vez que las miras…

Si quieres restaurar y renovar el aspecto de tus puertas sin dejarte demasiado dinero en el proyecto presta atención al siguiente artículo e intenta aplicar lo que te contamos en tu hogar.

Lo primero es comprobar el estado de la puerta y valorar si realmente eres capaz de llevar a cambio la reforma por ti sola o si requerirás la ayuda de un profesional (sé realista, no todos estamos capacitados para lo mismo y puede que el bricolaje no sea lo tuyo).

Si tus puertas están tan trilladas que ni siquiera son capaces de abrirse y cerrarse con facilidad sencillamente no pierdas el tiempo y comienza a ahorrar para hacer un buen regalo a tu casa con unas nuevas.

En caso de que la reforma sea posible debes comenzar por eliminar todas las imperfecciones de la superficie de tu puerta para luego poder trabajar sobre ella: Rellena los golpes con masillas especiales, alisa la superficie con una lija y asegúrate de que quede completamente plana.

Una vez hecho esto extrae los tiradores para trabajar la puerta. Si te apetece que su aspecto se vea distinto y rejuvenecido no dudes en comprar otras manetas nuevas que vayan tanto con el estilo de la puerta como con el del resto de la decoración.

Imprimar las paredes un par de veces es fundamental antes de pintar la superficie de la puerta, y es que solamente de este modo conseguiremos que la misma no se desconche fácilmente. Un par de capas de imprimación y un buen lijado con lija de barniz (sí, por segunda vez) dejarán una superficie magnífica sobre la que trabajar.

Para pintarla lo mejor es extraer la puerta del marco y colocarla sobre un caballete. Escoge pinturas acrílicas de acabados satinados, mates o brillantes y da un par de capas de rodillo para perfeccionar después con una tercera a que además perfeccionarás con un pincel (líjala entre la segunda y la tercera capa).

Si tus puertas son muy buenas y no te fías de este acabado lo mejor es que consultes a un profesional.