Cómo tener una casa hipoalergénica
Tanto si tus hijos sufren asma alérgica como si únicamente quieres tener la casa limpia y perfecta para que el aire sea puro, es conveniente que empieces a pensar en cómo limpiar y en cómo tener cada estancia libre de ácaros. Además debes saber que el asma es una de las enfermedades más comunes en la infancia. Ocurre con mayor frecuencia en niños que en niñas pero los síntomas suelen ser los mismos.

Si tienes un niño o niña en casa que se queja de mucha tos, le duele el pecho y el médico ya le ha diagnosticado con asma, entonces es hora de que empieces a aprender a cómo evitar que los síntomas empeoren. ¡Es importante que empieces a hacerlo desde casa! A continuación te daré algunos consejos para que puedas mejorar tu casa notablemente y tanto tus hijos como tú podáis notar la mejora del ambiente.

Ventilación

Es muy importante que ventiles todas las estancias de tu hogar, sobre todo los dormitorios. De esta manera podrás renovar el aire dejando que se marchen los microbios y evitando que el aire quede estancado o sobrecargado. Es suficiente con que abras todas las ventanas durante 10 minutos cada mañana.

Menos peluches

Los peluches son una fuente de polvo y todo un universo de ácaros. Los peluches y los juguetes deberán estar siempre bien guardados. Aunque una opción estupenda para todos los juguetes y los peluches es guardarlos en una sala de estar o en la sala de juegos de tus hijos, de este modo su dormitorio quedará liberado de trastos.

Cómo tener una casa hipoalergénica
Para crear un ambiente hipoalergénico en la habitación de tus hijos, no es necesario que prescinda de juguetes y adornos, para que no quede tan aburrida la decoración puedes optar por elegir juguetes y objetos decorativos hechos de madera, metal o plástico (son mucho más fáciles de limpiar y quitar el polvo).

Textiles siempre limpios

Además resulta imprescindible que los textiles de cada estancia estén siempre limpios, por lo que tendrás que tener el hábito de lavarlos cada semana, sobre todo la ropa de cama o los textiles de los sofás y sillones.

Limpiar diariamente

Además y por supuesto, tendrás que limpiar diariamente todas las superficies principales para quitar el polvo que se va acumulando como por ejemplo el escritorio de los niños, la mesa y muebles del comedor, el banco de la cocina, etc.

Aunque friegues el suelo cada dos o tres días deberás barrerlo diariamente para poder quitar todos los ácaros y microbios que quedan adheridos en el suelo.