Consejos para decorar una zona de estudio en una habitación infantil
Los más pequeños de la casa de muchos rincones del país ya han comenzado el curso 2013-2014 y al resto les queda muy poquito para volver a reencontrarse con las aulas, amigos y profesores. Así que dentro de nada, todos, tanto grandes como pequeños, volveremos a la rutina diaria, y para que todo vaya sobre ruedas lo mejor es que no dejemos nada a la improvisación, especialmente la decoración del dormitorio de los niños.

Dentro de muy poquito la estancia de los más pequeños se convertirá, además de en un lugar donde dormir y jugar, en una especie de pequeña biblioteca donde hacer los deberes, trabajos y estudiar. Y para que tus hijos tengan éxito en sus tareas es muy importante que la zona de estudio siga una serie de pautas que vamos a darte a continuación,

Iluminación

Una de las cosas más importantes a la hora de decorar una zona de estudio en una habitación infantil es la iluminación. Además de colocar el escritorio cerca de una ventana para aprovechar la luz natural, es esencial comprar un flexo que le permita centrar la atención en los libros y contar con una buena iluminación general. Eso sí, se debe procurar que la luz no haga sombras en los libros o cuadernos.

Consejos para decorar una zona de estudio en una habitación infantil

Silla

Por supuesto, es esencial contar con una buena silla para que el niño guarde la postura y evite dolores o problemas de espalda en un futuro.

Orden y silencio

La sensación de orden es muy importante para que los niños logren concentrarse. Para lograrlo es aconsejable disponer de cajoneras o muebles cerrados donde se pueda guardar todo sin ningún problema y no tener enredos a la vista. De la misma forma, es esencial colocar el escritorio en una zona tranquila y con poco ruido para evitar distracciones. Así, lo ideal es que no haya juguetes alrededor.

Consejos para decorar una zona de estudio en una habitación infantil

Tablero de corcho

Para finalizar te recomendamos que coloques un tablón de corcho o una pizarra para apuntar las tareas pendientes y, por qué no, poner algún mensaje que les dé ánimos cuando lo necesiten.