Consejos para lavar las cortinas
Las cortinas son fundamentales en cualquier estancia del hogar, especialmente en el salón, la cocina y los dormitorios. Cumplen una función muy importante para filtrar la luz solar y evitar que incida directamente dentro del hogar, pero también son indispensables a nivel decorativo. No cabe duda de que pueden aportar mucha personalidad y belleza a cualquier ambiente.

Hoy en día hay tantísima variedad de cortinas que se fabrican en diversos tejidos y materiales, lo que sin duda influye a la hora de lavarlas. Para que tengas claro cómo lavar las cortinas, hoy me gustaría darte unos cuantos consejos para que sepas hacerlo correctamente y así las puedas disfrutar en las mejores condiciones durante el mayor tiempo posible. ¡Toma nota!

Recomendaciones previas

Lo primero que tienes que hacer es revisar las instrucciones de lavado de la etiqueta de las cortinas, ya que hay fabricantes que hacen recomendaciones específicas que son muy importantes. Además, en esa etiqueta verás con qué materiales está confeccionada la cortina y así será más fácil determinar el tipo de lavado que le vas a dar.

Consejos para lavar las cortinas
Lo más habitual es llevar las cortinas a una tintorería, especialmente si están confeccionadas con telas o materiales específicos que no sabes cómo tratar en casa. Si las lavas en casa, sepáralas por colores para no llevarte un susto si alguna destiñe o el color de una se traspasa a otra, lo que sin duda la estropearía bastante.

Proceso de lavado

– Al meter las cortinas en la lavadora elige siempre un programa para ropa delicada y que sea con agua fría o templada, nunca utilices caliente ya que podrían encoger y estropearse.

– Elige un detergente suave para que el tejido no resulte dañado.

– Nunca programes el centrifugado, las cortinas se arrugarían muchísimo.

– Si la cortina tiene alguna mancha, lo mejor es tratarla antes de iniciar el lavado.

– En el caso de que las cortinas sean muy grandes para la lavadora, puedes lavarlas en la bañera, enjuagándolas a mano. Sea como sea, cuando estén lavadas lo mejor es colgarlas en su sitio para que se sequen al aire libre. Si quedan arrugas, puedes plancharlas para que queden mucho mejor.