Consejos para cocinas con office
Las cocinas con office son un auténtico capricho que por desgracia solamente pueden permitirse aquellos que disponen de un amplio espacio en esta estancia como para poder ubicar una zona de comedor.

Pero no basta con colocar una mesa y cuatro sillas alrededor para tener un office como dios manda, y es que el espacio debe conseguir no solamente cumplir la función que de él se espera sino también hacerlo de la forma más decorativa y armónica posible con el resto de la cocina.

Ya te hablamos de lo que era un office y de los tipos de office más habituales, y hoy nos gustaría sencillamente acercarte unos consejos acerca de este espacio. ¡No pierdas detalle de lo que te contamos!

Consejos para cocinas con office
– ¿Dónde lo ubicamos? A la hora de pensar en la distribución debes potenciar que este espacio se encuentre lo más cerca posible de la fuente de luz natural de la habitación con el fin de que quede iluminado durante todo el día y de transmitir además una sensación de paz y tranquilidad.

– Espacio: Debes tener también en cuenta que el office no puede estar en un lugar demasiado colapsado y que para que no se cree ese efecto de abarrotamiento y hasta incomodidad deberás dejar un espacio mínimo de 80 centímetros entre las sillas y el mueble de cocina más cercano.

Es muy importante no olvidar tampoco la ventana, y es que si el office está demasiado cerca lo mejor es que optes por las de tipo oscilobatiente (que pueden abrirse de lado o solamente en la parte superior) para adaptarlas a las necesidades de cada momento.

– Paredes: Es muy probable que no quieras que el office se confunda con la cocina en sí misma y se establezca más como un espacio de reunión para la familia en las horas de comida; para ello, lo mejor es que busques un recubrimiento resistente que siga las líneas de estilo de la cocina pero evitando los materiales típicos de la misma como el acero o los azulejos, por ejemplo. Los papeles pintados especiales para estas zonas son ideales para decorar estos espacios.

– Muebles: Ya que la cocina acostumbra a ser un lugar más bien poco personal, aprovecha este espacio para dar un toque familiar y acogedor (lo que no significa que no pueda ser moderno). Los muebles de madera y algunos materiales y textiles de fibras naturales pueden ayudar a ello.

Por otra parte, no está de más que tengas a mano algún mueble o cajonera con los imprescindibles de menaje para la mesa así como para las mantelerías, por ejemplo.