Consejos para colocar una isla en la cocina
Las islas son esos prácticos y monísimos muebles que se sitúan en el centro de la cocina para proporcionar un nuevo espacio de trabajo complementario que resultará además muy decorativo.

No obstante, no todas las cocinas pueden permitirse tal lujo… ¿Quieres saber algunas cosas antes de arriesgarte? Entonces no pierdas detalle de lo que te contamos.

No importa cómo sean las formas de tu cocina, pero sí que cuentes con un espacio más o menos amplio en el que colocarla no sea un inconveniente: existen islas con un montón de diseños, formas y tamaños con el fin de que cada persona pueda encontrar la que más se adapte a su espacio, a sus gustos y a sus necesidades.

Consejos para colocar una isla en la cocina
De este modo, puedes encontrar desde los diseños rectangulares más estrechos hasta los cuadrados, redondos, ovalados o de formas curvilíneas, por ejemplo.

¿El requisito fundamental para colocar una isla? Que tu cocina sea lo suficientemente amplia como para permitir un cómodo paso a pesar de colocar este gran mueble en medio del espacio.

Según los expertos, esta distancia óptima entre este mueble auxiliar y el resto del mobiliario de la cocina es de 1’5 metros, suficiente como para que dos personas puedan pasar por este espacio al mismo tiempo.

Si te decides a cumplir lo que es un sueño para muchos tienes que pensar en cada detalle para aprovecharla al máximo… No obstante, ¿qué significa sacarle provecho? Lo cierto es que dependerá de la idea de cada uno, pero traducirse en cosas tan distintas como una zona para la reunión familiar a la hora del desayuno, un espacio de almacenamiento y trabajo (con armarios abajo y repisa arriba) o bien en una de las áreas de trabajo básicas de este como la de aguas o la de cocción, por ejemplo.

En el caso de que la utilices para el almacenamiento también debes garantizar que el espacio sea suficientemente ancho como para colocar las puertas de los armarios y las cajoneras.