Consejos para diseñar un vestidor
Hoy en día tanto mujeres como hombres soñamos con tener un vestidor en el que poder almacenar nuestra ropa y nuestros complementos más preciados. Si eres una de las afortunadas que disponen de un espacio para dedicar exclusivamente al vestidor, debes plantearte muchas cosas antes de tomar decisiones para saber cómo sacarle el máximo partido.

Pensar en la distribución significa pensar en la propia ropa. ¿Qué vamos a meter en este armario? La respuesta es ‘todo’, y es que no sólo debemos tener espacio para la ropa de la temporada en la que estamos, sino que el vestidor se convierte en un lugar de almacenamiento que nos evita tener que hacer el cambio de armario en cada estación.

Por eso, necesitarás proyectar espacios para la ropa corta, para las prendas largas (como chaquetones, abrigos, etc.), baldas extraíbles para jerséis y camisas, cajones para complementos y algún otro espacio para zapatos. Es importante que traces una especie de croquis sobre tu idea antes de pasarte por la tienda de muebles, pues aunque te puedan hacer recomendaciones solamente tú sabes qué es lo que necesitas.

Una vez determinado cuánto espacio necesitarás destinar a los armarios, debes pensar en el tipo de diseño que más te interesa. Existen distintos diseños:

– Diseño en forma de ‘L’: Es bueno si tienes un espacio amplio. Te permite mayor libertad de movimientos y también ver todo lo que tienes frente a ti, por lo que es más fácil encontrar aquella prenda que buscabas.

– Diseño en forma de ‘U’: Con éste aprovechas todas las paredes (a excepción de la de la puerta, por supuesto). Es perfecto para espacios no demasiado largos pero sí anchos.

– Vestidor enfrentado: Es ideal para compartir por dos personas. Cada pared alberga espacio para un vestidor individual por persona.

Para dar el toque final, coloca un pequeño sillón o un puff donde poder acomodarte para cambiarte, y un lugar como una mesita en la que puedas dejar las cosas que quieras utilizar.