Consejos para elegir el espejo
Que los espejos son una de las mejores opciones para la decoración de nuestras paredes es algo que no se puede negar, y es que a excepción de esos lugares en los que se convierte en requisito indispensable (como el baño) el espejo se convierte en toda una marca de elegancia y buen gusto.

Además un espejo contribuye a agrandar las estancias, favorece la propagación de la luz y se convierte en un objeto decorativo de primera que a menudo toma el protagonismo de las decoraciones.

No obstante, también es cierto que una mala elección del estilo o del tamaño del espejo puede resultar desastrosa anulando todas las ventajas que podría suponer y, lo que es peor, dejando un efecto antiestético y no armónico en el espacio.

Consejos para elegir el espejo
Toma nota de lo que te contamos y conseguirás acertar en tus elecciones:

1. Estudia bien el espacio disponible en la estancia y escoge el rincón donde quieres ubicarlo. Los extremos nunca fueron buenos, por lo que debes evitar colocar espejos demasiado grandes o pequeños puesto que resultaría ridículo para la decoración.

2. El espejo debe contribuir a conseguir más amplitud y luminosidad a la estancia, por lo que los espejos más grandes tendrán más posibilidades de conseguirlo.

3. Aunque no es una regla estricta, los espejos conseguirán armonizar en el espacio siempre que sigan las mismas líneas estilísticas y decorativas que los muebles que los soportan o se encuentran a su alrededor. En este sentido cabe tener en cuenta el tamaño, las formas y también los materiales a utilizar.

4. La moldura de los espejos será una de sus claves de una buena elección: Los espacios más modernos y minimalistas precisarán marcos o molduras sencillas o prácticamente inexistentes, mientras que los estilos más clásicos o vintage requerirán espejos robustos un tanto recargantes pero a la vez elegantes y sofisticados.

5. El contraste es la clave del éxito: Ten en cuenta el color de las paredes y de los muebles para conseguir destacar el espejo. De este modo, por ejemplo, si los primeros son de tonos claros lo mejor es destacar el espejo en un color más oscuro.