Consejos para elegir la tapicería
Elegir la tapicería para el hogar no es una tarea complicada, pero hay que hacerlo con tiempo y dedicación, ya que probablemente aguantemos con ella muchos años. Es importante tener en cuenta diversos aspectos para elegir una tela, el primero de ellos tener claro qué uso vas a darle y en qué ambiente va a estar. Esto es porque hay algunas perfectas para el baño pero que no pegarían nada en el salón, por ejemplo.

Toma nota de los detalles más importantes que debes tener en cuenta para elegir la tapicería, unos consejos que a mí me vinieron muy bien para tenerlo claro.

¡Telas por doquier!

El material y la resistencia de la tela es también de lo primero en lo que debes fijarte, ya que no es lo mismo una tela para un sillón que vas a utilizar a diario que otra para uno en la entrada, que es una zona de paso en la que apenas se pasa tiempo. En el primer caso necesitarás una tapicería lavable y muy resistente, mientras que en el otro puedes poner una más delicada.

Consejos para elegir la tapicería
El tipo de tejido determinará su textura al tacto, y también cómo podrás integrarlo en la decoración, tanto con muebles como con paredes u objetos decorativos. Es recomendable pedir un retazo de muestra para llevártelo a caso y comprobar cómo quedará, no solo en decoración sino también con la iluminación que hay en esa estancia en concreto. Pregunta al vendedor todo lo que se te ocurra, es la manera de asegurarte una buena elección.

Las mejores opciones siempre son los tejidos naturales, como lana, seda, algodón o lino. De todas formas, en el caso de los tapizados se recomienda especialmente combinar esa tela con un 30% de material sintético. Esto hará que sea más duradera, menos pesada, más resistente y más fácil de lavar. Las telas que contienen fibra sintética (loneta, piqué o chenille) se pueden lavar en la lavadora sin problema.

Consejos para elegir la tapicería
Por último, si te haces la tapicería a medida, ten en cuenta que los grandes estampados suelen dejar muchos retazos sobrantes, ya que hay que hacer que el dibujo combine perfectamente. Puedes aprovechar esas sobras para forrar cojines, por ejemplo.