Consejos para elegir y comprar un lavavajillas
Cualquier compra que hagamos para nuestro hogar tiene que ser a conciencia para estar seguros de que acertamos y nos llevamos lo que realmente necesitamos. Esto es aún más importante en el caso de las inversiones que se supone que son para varios años, como los electrodomésticos. Y dentro de ese grupo, hoy me gustaría recomendarte lo que debes tener en cuenta para comprar un lavavajillas.

Los lavavajillas, también conocidos como lavaplatos o fregaplatos, nos permiten que nuestras vajillas y utensilios de cocina puedan disfrutar de una limpieza máxima de forma higiénica y ecológica. Sus grandes ventajas son que podrás lavar todas esas cosas sin esfuerzo, de manera cómoda, y son además electrodomésticos muy fáciles de usar.

Claves para hacer una buena compra

– Dimensiones: lo primero que debes tener en cuenta es la estructura y el diseño, así que hay que saber qué hueco hay disponible para elegir un tamaño que encaje perfectamente en él.

– Ubicación: es indispensable que el lavavajillas vaya ubicado en un lugar en el que haya toma de agua, ya que de no haberla tendrías que ponerla.

– Modelos: hoy en día hay mucha variedad, y se utilizan especialmente los que son integrables (se ocultan en un armario), panelables (van bajo la encimera) e independientes, que son los que se colocan sin que sea necesaria una preparación especial.

Consejos para elegir y comprar un lavavajillas
– Ahorro energético: para poder ahorrar energía lo máximo posible, se recomienda comprar uno que tenga etiqueta energética de clase A+++. Otra opción es uno de tipo bitérmico que tenga doble entrada (agua fría y caliente). Son modelos más caros que los más sencillos pero a la larga merece la pena ya que el ahorro en la factura de la luz será importante. De todas formas, dependerá de si lo utilizas mucho o poco, en el segundo caso podrás comprar uno sencillo ya que no lo utilizarás como para que te compense tanto el gasto.

– Precio: varía mucho en función del modelo elegido, pero uno que esté bien puede oscilar entre 300 y 900 euros, metiendo ya ahí diferentes calificaciones energéticas, prestaciones y potencias.

– Prestaciones: las más importantes a tener en cuenta son la potencia, el número de programas, poder realizar lavados de media carga y el consumo de agua y electricidad.