Consejos para iluminar cuadros y librerías
Nuestros espacios u ornamentos favoritos del hogar son generalmente aquellos a los que otorgamos más valor de forma subjetiva, ya sea por su importancia sentimental o por nuestros gustos, por ejemplo. Por eso es lógico que habitualmente sean estos lugares los que más queremos cuidar y también lucir en el hogar.

Esto ocurre de forma generalizada en obras de arte (cuadros) y también con las librerías, esas estanterías donde se guardan los mejores tesoros de algunos, los libros.

Precisamente por eso estos lugares requieren una iluminación especial. Sin embargo, conseguir una buena iluminación no es tan sencillo como parece, y es que no basta con comprar un aplique bonito que vaya bien con la decoración para resaltar tus obras; conocer el mejor tipo de luz y la mejor forma de colocarla es esencial para dar con una buena iluminación.

Para que el objeto destaque debes conseguir una luz que acentúe por encima de la luz general, con la que no obstante deberá guardar una relación de tono (es decir, que sean similares): Si la general es muy potente la específica deberá serlo más, pero si la luz es más bien tenue bastará con una potencia intermedia.

Consejos para iluminar cuadros y librerías
Si quieres destacar la textura de la superficie del cuadro o de la librería (su interior en este caso) debes utilizar una luz direccional que permita apreciarla a primera vista. No obstante, en el caso de que cualquiera de los dos tenga cristal deberás colocar una luz indirecta para evitar los incómodos reflejos que no te permitirán contemplarlo cómodamente a causa del efecto espejo (lo que en el caso de la librería empeora, pues ni siquiera podremos leer los títulos de los libros).

Los apliques de los focos que utilizas deben tener un tamaño algo inferior al del mismo cuadro para no iluminarlos sólo de forma parcial. En cuanto a las librerías, también pueden integrar algunos halógenos empotrados en el interior para ser utilizados cuando sea estrictamente necesario.

Como último consejo te diré que no abuses de la exposición a la luz y el calor del foco, pues muy posiblemente acabarían por deteriorar a los objetos.