Consejos para iluminar el dormitorio
No todo el mundo es consciente de la importancia que tiene una buena iluminación en el hogar. Y es que iluminar cada estancia con la intensidad y el tono de luz adecuados influye positivamente en nuestra salud. En una de las estancias donde la importancia de la iluminación se hace más evidente es en el dormitorio. Este lugar de la casa está específicamente pensado para descansar, algo que tendremos que tener muy en cuenta a la hora de colocar la iluminación artificial.

Dejando a un lado la luz natural, que durante el día deberemos potenciar al máximo para dar energía a esta estancia, queremos darte unos cuantos consejos para que consigas una iluminación adecuada para el dormitorio. ¿Estás preparado?

Calidez

En primer lugar, debes tener en cuenta que la iluminación artificial del dormitorio debe aportar poca luz, pero cálida para no producir trastornos en el sueño. Así, lo mejor es que potencies la luz cálida (de entre 2.000 y 3.000 ºK) que tienda a naranjas y rojizos. Lo mejor es que escojas bombillas halógenas de rosca, que además de no crear campos electromagnéticos, presentan predominio de rojos.

Consejos para iluminar el dormitorio

Intensidad

Respecto a la intensidad, solo deberás reforzar la zona del cabecero si lees en la cama. De la misma forma, es aconsejable evitar las luces muy intensas antes de irse a dormir. Por ello, lo mejor es disponer de reguladores de intensidad para rebajarla cuando va oscureciendo. También te aconsejamos prescindir de la luz general en el techo para crear un ambiente relajante; es preferible poner luces puntuales en las mesillas y frente al armario. Tampoco es recomendable instalar lámparas suspendidas justo encima de la cama, ya que éstas deslumbran y son bastante incómodas.

En cuanto a los cables, es importante que los alejes del cabecero, ya que pueden alterar tu descanso, de la misma forma que los aparatos eléctricos.