Consejos para la decoración infantil
La decoración de la habitación de los más pequeños puede parecer una tarea más fácil de lo que realmente es, y no porque no sea divertido encontrar bonitos muebles y decoración, sino porque debe ser funcional a la vez que divertida.

La habitación es el pequeño espacio de los niños, su pequeño refugio. Es allí donde tienen todas sus cosas, y es uno de los lugares en los que más tiempo pasan durante todo el día. Los expertos aseguran que la decoración de la habitación de los niños constan de dos etapas: la primera, de los 0 a los 3 años, y la segunda, de los 3 a los 11 años.

En la primera fase, preocúpate especialmente de conseguir elementos de protección adaptados a su edad, pues lo más fundamental es su seguridad y protección. Por ello, te recomendamos comprar unos muebles con esquinas redondeadas (o bien proteger las esquinas normales con elementos que se adapten a las esquinas de los muebles para conseguir este efecto redondeado) y otros elementos de protección para ventanas y lugares de peligro.

Consejos para la decoración infantil
Para los más mayores la cosa cambia. Siguen necesitando algunos elementos de protección, pero ya comienzan a ser más conscientes, por lo que no debes preocuparte en exceso. A esta edad, sin embargo, los niños comienzan a opinar, así que ten su opinión en cuenta a la hora de decidir la decoración porque son ellos, al fin y al cabo, los que deben sentirse a gusto en su espacio.

A los niños de estas edades les encanta tener un pequeño escondite accesible solo a ellos, así que asegúrate de buscar ese pequeño lugar en el que puedan guardar sus secretos. Un buen ejemplo son los muebles compactos en los que, bajo una litera, existe un pequeño espacio protegido con cortinas, un lugar que seguro se convertirá en el centro de sus historias.

A partir de ahí, y en cuanto a la decoración, son preferibles los muebles en colores claros, ya sea en tonos de madera o en color blanco, por ejemplo, con toques de aquel color que más os apetezca (verdes, rosas, azules, amarillos…¡todo sirve!). Es recomendable utilizar dulces y suaves colores pastel, así como guiarse por una paleta más o menos constante de colores. Pese a esto último, si apetece, no temas en combinar todo tipo de colores alegres, la decoración desenfadada es uno de los beneficios de la decoración infantil.

Uno de los elementos que más de moda están son los vinilos, pegatinas para paredes, muebles o ventanas con motivos infantiles, desde animales hasta piratas, pasando por preciosos castillos de princesas que les crearán un ambiente de magia y diversión.

No les hagas crecer demasiado rápido con una decoración propia de adolescentes, y ten presente que su habitación es el lugar en el que deben desarrollar su imaginación, sus sentidos y que debe estar adaptada a sus necesidades personales y académicas, en el caso de los más mayores, por lo que también debes garantizar que sea un lugar con una inmejorable iluminación.