Consejos para organizar el trastero
Dado el tamaño de las casas actuales, un trastero se convierte hoy en día en un auténtico artículo de lujo. Disponer de algunos metros cuadrados extra para almacenar las mil y una cosas que uno va acumulando a lo largo de la vida se convierte en un privilegio del que no todos pueden disfrutar.

Si sois de los que tenéis la suerte de tener un trastero a vuestra disposición, este post os resultará interesante, ya que en él vamos a repasar algunas recomendaciones prácticas para ordenar (y mantener el orden después) el trastero, de forma que no se convierta en un agujero negro en el que todo desaparece.

Lo que no se usa a diario

Consejos para organizar el trastero
Un trastero bien organizado es un plus de espacio y almacenaje en el que podemos guardar todo aquello que no usamos de forma habitual. Aunque cada quien guarda en su trastero lo que le parece, lo habitual es encontrar en ellos objetos de temporada que no se usan el resto del año, material que usamos para practicar deporte (como esquís, la bicicleta, patines, etc.), o los complementos de playa (desde sombrillas y tumbonas hasta la colchoneta hinchable).

También es normal encontrar herramientas y materiales, así como objetos con cierto valor sentimental como juguetes o libros infantiles, el consabido árbol de Navidad y objetos como maletas, de uso esporádico.

Vaciar, limpiar, clasificar…

Consejos para organizar el trastero
El primer paso a la hora de organizar este espacio es vaciarlo por completo y decidir si queremos guardar todo lo que hay dentro. Hemos de clasificar las cosas por categorías y tirar o regalar lo que no queramos almacenar. Cuando el trastero esté vacío, aprovechad para hacer una buena limpieza.

Otro aspecto importante es planificar el espacio y dotarlo, si no tiene, de estanterías y sistemas para aprovechar al máximo los metros disponibles. Existen soportes que se fijan a la pared y que resultan muy prácticos para colgar bicicletas, por ejemplo.

Una vez hayáis clasificado los objetos, tendréis que guardarlos en cajas cerradas y debidamente etiquetadas, de forma que siempre sepáis dónde está cada cosa.