Consejos para un cuarto de baño seguro
Tener un cuarto de baño seguro no es sólo una garantía de que mantendremos protegidos a los más pequeños de la casa, sino también al resto de los habitantes del hogar, que del mismo modo podemos sufrir accidentes en éste si no cuenta con las mejores condiciones de seguridad.

De este modo, la seguridad en esta zona del hogar es esencial si queremos un baño bien diseñado tanto en el sentido estético como en el práctico.

Para empezar se deben evitar los muebles de esquinas pronunciadas, pues en espacios tan reducidos como suelen ser los baños este tipo de mobiliario es el mayor causante de golpes tanto en niños (pues queda al alcance de sus cabezas) como en adultos.

Protege siempre el espacio de la bañera o de la ducha con mamparas, pues la cortina no tiene ninguna estabilidad y en caso de resbalón podría hacer que cayésemos directamente al suelo.

En cuanto a la bañera en sí, debes procurar que no sea demasiado alta por dos motivos: primero porque al llenarla de agua podría ser insegura para las personas de menor estatura, y segundo, porque si la bañera es muy honda precisará también una pared más alta que puede traer dificultades a la hora de entrar y salir de la bañera. De este modo, todo lo que pueda conllevar diferencias de altura debe de ser observado y pensado con detenimiento para asegurarnos de que no pueda suponer ningún riesgo.

Si vas a poner ducha, asegúrate de que la cabina de ésta es de fácil acceso tanto para los más pequeños como para los adultos e incluso para las personas como movilidad reducida.

Uno de los mayores riesgos en el baño es el de sufrir un resbalón que, teniendo en cuenta las pequeñas dimensiones del espacio y la habitual cantidad de muebles, puede resultar muy peligroso. La mampara contribuye a evitar que el suelo se moje, pero también debes asegurarte de tener siempre a mano la alfombra para los pies; puedes tener un pequeño colgador cercano para tenerla siempre cerca.